La Convergencia de Gremios Pymes y Cooperativas manifestó su profunda preocupación ante las últimas cifras de actividad económica y empleo, que, a juicio de la organización, configuran una evidente crisis económica cuyo impacto está golpeando con especial fuerza a las pequeñas y medianas empresas.
El Imacec de julio registró una caída de 1,5% en comparación con igual mes del año anterior y retrocedió 1,7% respecto de junio en términos desestacionalizados. La contracción estuvo determinada principalmente por la minería, que disminuyó 9,3%, además del retroceso de los servicios y la industria.
A este escenario se suma que la tasa de desocupación alcanzó 9,5% durante el trimestre mayo-julio, aumentando 0,8 puntos porcentuales en doce meses. En el mismo periodo, las personas desocupadas crecieron 10,4%, el número de ocupados disminuyó 0,2% y los asalariados formales se redujeron 2,4%.
La organización gremial advirtió, además, que se ha producido una fuerte caída de las ventas, especialmente entre las empresas de menor tamaño. La actividad del comercio disminuyó 0,2% en julio, registrando su primera contracción anual desde marzo de 2024, mientras que el comercio mayorista retrocedió 3,2%. Esta menor demanda afecta directamente los ingresos y la liquidez de las pymes, dificultando el pago de remuneraciones, proveedores, créditos, arriendos e impuestos.
El presidente de la Convergencia de Gremios Pymes y Cooperativas, Eduardo del Solar, afirmó que “estas cifras configuran una evidente crisis económica y un verdadero temporal para las empresas de menor tamaño, que no está siendo sencillo capear. Las pequeñas empresas enfrentan una fuerte caída de sus ventas, menores ingresos, problemas de liquidez, costos que siguen aumentando y un mercado laboral que continúa deteriorándose”.
“Cuando las ventas caen, las pymes pierden inmediatamente su capacidad para cumplir sus compromisos, sostener sus operaciones y mantener los puestos de trabajo. Esto genera un círculo muy complejo: la menor actividad reduce las ventas, se frena la contratación y aumenta el desempleo, lo que vuelve a debilitar el consumo y profundiza aún más la crisis”, agregó.
Del Solar advirtió que “lo más preocupante es que este temporal encuentra a las pymes sin un paraguas. El actual Gobierno no cuenta con una agenda propyme clara, integral y suficientemente contundente para enfrentar estas inclemencias. No basta con esperar que los indicadores mejoren; se necesitan medidas concretas y urgentes para sostener a las empresas, recuperar la inversión y evitar una mayor destrucción de empleos”.
El dirigente sostuvo que resulta indispensable agilizar el pago de las deudas que mantiene el Estado con sus proveedores, garantizar el cumplimiento efectivo de la Ley de Pago a 30 Días, facilitar el acceso al financiamiento, reducir la carga regulatoria y generar incentivos especiales para la contratación formal.
“Las pymes son las primeras en sentir la contracción económica y las últimas en beneficiarse de una eventual recuperación. Si no se actúa ahora, muchas empresas que han realizado enormes esfuerzos por mantenerse operativas podrían no resistir los próximos meses. Chile necesita con urgencia una agenda de reactivación que ponga a las pymes, sus ventas y el empleo en el centro de sus prioridades”, concluyó Eduardo del Solar.