La nutricionista y psiconeuroinmunóloga Silvia García ha destacado la importancia de ofrecer agua a los niños antes de que la pidan, ya que los menores olvidan beber en muchas ocasiones si están jugando pese a que los pequeños deben ingerir "entre uno y 1,5 litros al día".
"Uno de los errores más frecuentes es esperar a que sean los propios niños quienes pidan agua", ha insistido, al tiempo que ha señalado que "los mayores pueden requerir, aproximadamente, entre 1,5 y 2 litros". No obstante, ha asegurado que "estas necesidades varían según la edad, el peso, la actividad física y la temperatura".
En este sentido, ha señalado que existen señales que pueden ayudar a comprobar si la hidratación es adecuada, siendo "una buena pista" el "observar que orinen varias veces al día y que la orina tenga un color amarillo muy clarito". Otros signos son "mantener un buen nivel de energía, la boca húmeda y la ausencia de síntomas como decaimiento, irritabilidad o dolor de cabeza", ha explicado.
De cualquier forma, "lo importante es entender que en vacaciones puede haber flexibilidad, pero sin perder unos hábitos básicos que protejan su salud", ha indicado García que, para no excederse en la misma, ha expuesto los errores más frecuentes al respecto, además del citado de la hidratación. Así, ha explicado que uno de ellos es "convertir todo el día en un picoteo".
LOS HELADOS Y REFRESCOS NO DEBEN SER OPCIÓN HABITUAL
Tras exponer que "el problema aparece cuando las comidas principales desaparecen y son sustituidas por una sucesión de 'snacks' y pequeñas ingestas durante todo el día", ha citado también la equivocación de que los helados y refrescos se conviertan en opción habitual. "Frutas como la sandía, el melón, las fresas, el melocotón o las nectarinas; y verduras como el pepino, el tomate o la lechuga ayudan a mantener una buena hidratación", ha declarado.
"Improvisar siempre cuando se pasa el día fuera" es otro error muy frecuente, por lo que "llevar agua, fruta lavada, 'snacks' saludables y alguna comida preparada desde casa facilita mucho mantener buenos hábitos", ha continuado para referirse, por último, a la necesidad de evitar olvidos en relación con la cadena de frío de los alimentos. "Con el calor aumenta el riesgo de intoxicaciones alimentarias", ha advertido.
No obstante, esta especialista ha manifestado que "comer de forma saludable no significa hacerlo perfecto todos los días", y es que "en vacaciones puede haber comidas especiales o un helado ocasional sin ningún problema". "Lo realmente importante es que, en el conjunto de la semana, la alimentación siga siendo variada, rica en alimentos frescos y adaptada a las necesidades de los niños", ha explicado. En la misma línea se ha mostrado el espacio de ocio educativo Micropolix, que retomará su actividad el primer fin de semana de septiembre.