Las cifras sectoriales de junio sugieren que el Imacec habría crecido 1,8% anual

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Las cifras sectoriales de junio sugieren que el Imacec habría crecido 1,8% anual, reflejando una recuperación de la actividad impulsada principalmente por minería y comercio, mientras la manufactura continúa rezagada. Con este último registro, el segundo trimestre anotaría un crecimiento muy cercano a cero e incluso en un escenario más adverso podría ser marginalmente negativo.


Comercio: La actividad comercial creció 4,8% anual, explicado por crecimiento en todas sus divisiones. El comercio mayorista fue el de mayor incidencia, con un alza de 4,7% en el año. Por su parte, las ventas minoristas aumentaron 5,1% en doce meses y 1,5% mensual en la serie desestacionalizada, mientras que las ventas de supermercados cayeron 2,6% anual y 0,7% mensual. Con todo, pese al crecimiento anual, las cifras desestacionalizadas sugieren una moderación del dinamismo del sector durante junio, consistente con una demanda interna que ha perdido impulso.


Manufactura: La producción manufacturera cayó 3,2% interanual en junio, ubicándose algo sobre la expectativa de mercado de -5%. La contracción estuvo explicada principalmente por una menor elaboración de alimentos. En la serie desestacionalizada, mostró un retroceso de 0,2% en el margen. Con todo, el sector continúa mostrando un desempeño acotado sin mostrar una recuperación sostenida.


Minería: La producción minera creció 6% interanual en junio, mientras que en términos desestacionalizados aumentó 3,4% respecto de mayo. El resultado estuvo explicado principalmente por una mayor producción de cobre, asociada a una mayor extracción y procesamiento del mineral. Parte del crecimiento de este sector se explica por una base de comparación menos exigente y esperamos que este escenario se mantenga en lo que queda del año, lo que contribuiría a una recuperación del crecimiento para el tercer y cuarto trimestre.


Electricidad, Gas y Agua (EGA): El sector registró un crecimiento de 2,4% interanual, impulsado por el aumento de 3,5% en la generación eléctrica y 2,5% de distribución de agua, que compensaron la caída en distribución de gas (-9,5%). En términos desestacionalizados, el índice creció 0,5% respecto del mes anterior.


De esta forma, el Índice de Producción Industrial (IPI), que agrupa manufactura, minería y EGA, registró un avance de 1,3% interanual en junio, consistente con un aumento de 1,6% mensual desestacionalizado.


En contraste con la mejora observada en la actividad, el mercado laboral continuó deteriorándose durante el trimestre móvil abril-junio. La tasa de desocupación se ubicó en 9,4%, incrementándose 0,5 pp en doce meses, mientras que la tasa desestacionalizada alcanzó 9,3%. Asimismo, los indicadores de subutilización de empleo continuaron elevados, reflejando que una parte relevante de los ocupados mantiene una utilización parcial de su capacidad laboral, ya sea por insuficiencia de horas trabajadas o por condiciones laborales menos favorables.


La composición del empleo también mostró señales de debilidad. Si bien el número de ocupados aumentó 0,9% anual, la creación de empleo continuó concentrándose en categorías de menor estabilidad. Los asalariados formales disminuyeron 2,2%, mientras que los trabajadores por cuenta propia crecieron 8,6% y los asalariados informales crecieron 2,8%. En línea con ello, la tasa de ocupación informal se elevó a 27%, un incremento de 1,0 punto porcentual respecto del año anterior. En conjunto, estas cifras sugieren que la creación de empleo continúa concentrándose en categorías menos estables, en un contexto de alta desocupación.



A nuestro juicio, las cifras sectoriales de junio muestran una economía que continúa condicionada por factores de oferta, aunque con un mayor respaldo proveniente de la recuperación de la actividad minera. En contraste, la persistente debilidad de la manufactura sigue limitando el crecimiento. A ello se suma el deterioro del mercado laboral, que constituye un riesgo para la evolución del consumo privado durante los próximos meses, dado que la menor creación de empleo formal y el aumento de la informalidad podrían continuar debilitando el dinamismo de la demanda interna.



Fuente: Bice Inversiones.

europapress