Los precios del petróleo se mantienen elevados y bajo una fuerte presión geopolítica, con los futuros del WTI cotizando cerca de los US$84 por barril y el Brent en torno a los US$90. El principal factor continúa siendo la escalada de las tensiones entre Estados Unidos e Irán, junto con las persistentes restricciones al transporte de crudo por el estrecho de Ormuz, que mantienen elevada la preocupación por eventuales interrupciones del suministro global.
A esto se suma el endurecimiento de las medidas estadounidenses contra redes vinculadas al transporte y comercialización del petróleo iraní, además del bloqueo naval sobre puertos del país. Paralelamente, Estados Unidos lanzó una nueva oleada de ataques contra objetivos iraníes en respuesta a ofensivas contra sus fuerzas en Jordania, reactivando la prima de riesgo y manteniendo la volatilidad en el mercado energético.
Durante la jornada, el mercado estará atento a cualquier avance en las negociaciones, ya que una señal concreta de desescalamiento podría ser el principal factor capaz de frenar la presión alcista sobre el crudo. De no observarse progresos y mantenerse las restricciones sobre el suministro, el WTI podría volver a aproximarse a los US$90 por barril, mientras que el Brent podría dirigirse hacia la zona de US$96.
Por Joaquín Pantoja,
Analista de Mercados Capitaria