Durante el primer semestre de 2026, el EBITDA de Enel Chile alcanzó los US$685 millones, lo que representa un crecimiento de 3,9% respecto a junio de 2025. Este resultado fue impulsado principalmente por una mejora operacional en el segmento de Generación, incluyendo una gestión más eficiente del abastecimiento y las compras de energía, así como la operación de optimización de gas realizada durante el período.
En el mismo período, el resultado neto atribuible a los accionistas de Enel Chile alcanzó una utilidad de US$272 millones, equivalente a un incremento de 10,7% respecto a junio de 2025, reflejando el mejor desempeño operacional de la compañía y efectos no recurrentes positivos por optimización de los activos.
Estos resultados se obtuvieron en un contexto marcado por una menor disponibilidad hídrica respecto del año anterior y por un mayor despacho térmico para compensar la estrechez del Sistema Eléctrico Nacional. A pesar de ello, la diversificación de la matriz de generación, impulsada por una creciente participación de energías renovables, junto con una gestión eficiente de los recursos energéticos y del abastecimiento de combustibles, permitió mantener una sólida posición operacional.
Adicionalmente, la compañía avanzó en su estrategia de transición energética. Durante el período se inició la construcción del proyecto Azabache BESS, ubicado en la Región de Antofagasta, el que incorporará 94 MW de potencia instalada y 372 MWh de capacidad de almacenamiento. Este proyecto contribuirá a fortalecer la integración de energías renovables al Sistema Eléctrico Nacional y a aumentar la flexibilidad y resiliencia de la red.