BRUSELAS, 7 (EUROPA PRESS)
El primer ministro de Irlanda, Micheál Martin, ha confiado este martes en que los Veintisiete logren cerrar antes de que finalice el año un acuerdo político sobre el próximo presupuesto de la Unión Europea para el periodo 2028-2034, durante el semestre en el que Dublín ejerce la presidencia rotatoria del Consejo de la UE, pese a las diferencias que siguen abiertas sobre el volumen de las cuentas, su financiación y el reparto entre las distintas políticas comunitarias.
"Las negociaciones para el próximo presupuesto multianual fijarán nuestro grado de preparación a siete años vista", ha afirmado el dirigente irlandés durante el debate celebrado en el pleno del Parlamento Europeo en Estrasburgo (Francia) para presentar ante los eurodiputados su programa de trabajo, tras asumir el relevo de Chipre el pasado 1 de julio.
El marco financiero se perfila como el principal expediente político que deberá pilotar Irlanda durante los próximos seis meses, después de que los líderes de la UE encargaran a la nueva presidencia preparar otra "caja de negociación" que sirva de base para el Consejo Europeo de octubre, donde los países esperan empezar a desbloquear los capítulos más sensibles de las discusiones.
El objetivo sigue siendo alcanzar un acuerdo antes de que concluya el año para permitir que el nuevo presupuesto entre en vigor el 1 de enero de 2028, un calendario que las instituciones consideran clave para evitar retrasos en la puesta en marcha de los nuevos programas europeos y esquivar el impacto que podrían tener los procesos electorales previstos en varios Estados miembro durante 2027.
El mandatario irlandés ha reconocido que las negociaciones estarán marcadas por las diferencias entre los países, tanto sobre el volumen de las futuras cuentas como sobre la forma de financiarlas, aunque ha defendido que la presidencia trabajará como "intermediario neutral" para acercar posiciones y mantener el calendario acordado por los Veintisiete.
"Claro que habrá limitaciones, eso no va a desaparecer, pero tenemos la obligación de ser tanto ambiciosos como actuar con urgencia. Pensamos que se podrá llegar a un acuerdo en el Consejo antes de que acabe el año, aunque hay diferencias de opinión sobre cómo recabar el dinero y cómo gastarlo, pero nosotros seremos neutros en nuestras negociaciones para intentar acercar posiciones" ha añadido Martin, que se ha comprometido a tener lista su propuesta de cifras en otoño.
LA COMISIÓN ADVIERTE DE UN RECORTE DEL 40% SI NO HAY NUEVOS INGRESOS
Las declaraciones del mandatario irlandés llegan apenas unos días después de que la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, reclamara a los Estados miembro avanzar en paralelo sobre la financiación del próximo marco financiero y les instara a llegar a la reunión de líderes de otoño con una posición común sobre los recursos propios --las nuevas fuentes de ingresos propuestas por Bruselas para sufragar las futuras cuentas comunitarias--.
"Ahora tenemos acordada la arquitectura; está fijada. El siguiente paso es la financiación adecuada y deberíamos aspirar a llegar al Consejo Europeo de octubre con una caja de negociación revisada que incluya un entendimiento compartido sobre cómo queremos financiar el próximo marco financiero", afirmó la conservadora alemana el pasado viernes durante una comparecencia conjunta con Martin en Cork (Irlanda).
La presidenta del Ejecutivo comunitario avisó además de que, si los gobiernos rechazan tanto incrementar sus contribuciones nacionales como aprobar nuevas fuentes de ingresos para la Unión, el próximo presupuesto tendría que asumir recortes de hasta el 40% respecto a la propuesta presentada por Bruselas.
"Esto demuestra lo importante y crucial que es la necesidad de nuevos recursos propios", sostuvo Von der Leyen, que volvió a defender las propuestas planteadas por la Comisión para obtener ingresos a través del régimen europeo de comercio de emisiones, el mecanismo de ajuste en frontera por carbono o los impuestos especiales sobre el tabaco, además de las iniciativas adicionales impulsadas por el Parlamento Europeo, como gravámenes sobre las grandes multinacionales digitales, los criptoactivos y las apuestas en línea.
Hasta ahora, las posiciones de los Estados miembro siguen muy alejadas. Mientras países como Alemania, Países Bajos, Suecia o Austria insisten en reducir el volumen global del presupuesto y rechazan recurrir a una mayor deuda común, el grupo de los llamados 'Amigos de la Cohesión', del que forman parte España, Italia, Portugal o Polonia, reclama unas cuentas más ambiciosas que permitan financiar las nuevas prioridades de la Unión sin poner en riesgo la Política Agrícola Común (PAC) ni los fondos de cohesión.
"Necesitamos un presupuesto a la altura de nuestras ambiciones. Uno de los puntos flacos de la Unión es que se le piden muchas cosas, pero luego no siempre hay voluntad para dar la financiación correspondiente", ha afirmado Martin, al considerar que "demasiado a menudo" la respuesta haya sido retirar recursos de programas consolidados para financiar nuevas necesidades.
AGENDA MÁS AMPLIA DE DUBLÍN
Durante su intervención ante la Eurocámara, Martin ha enmarcado este debate dentro de una agenda más amplia para reforzar la competitividad europea, que, según ha subrayado, será el principal eje político de la presidencia irlandesa junto con la seguridad y la defensa de los valores democráticos.
En este sentido, ha defendido acelerar la aplicación de la hoja de ruta 'Una Europa, un Mercado', impulsar la Unión del Ahorro y la Inversión, avanzar en la simplificación administrativa para las empresas y reforzar la política comercial de la UE mediante nuevos acuerdos con socios como India, Australia, Malasia, Filipinas, Tailandia o Emiratos Árabes Unidos.
Asimismo, ha confirmado que Irlanda organizará una cumbre internacional sobre inteligencia artificial para impulsar un modelo europeo basado en los valores de la UE y mantendrá entre sus prioridades el respaldo político, financiero, militar y humanitario a Kiev, el refuerzo de la seguridad europea y el avance del proceso de ampliación con Montenegro, Moldavia y Ucrania sobre la base del principio de mérito.