​La innovación necesita coraje

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Bellolio Merino Uranga

Hace unos días compartimos panel en el Seminario GovTech organizado por la Municipalidad de Providencia. Llegamos desde veredas distintas y salimos con la misma convicción: hay una oportunidad para transformar la relación entre la tecnología y el sector público. Y, aunque urge aprovecharla, la innovación necesita coraje.


Ya existen iniciativas que están resolviendo problemas cotidianos. PaperLux reemplaza pantallas táctiles de tres millones de pesos por receptores bluetooth 90% más baratos. GCare desarrolló relojes para cuidar la salud de las personas mayores que viven solas. Midda sensorizó la recolección de residuos para hacer más eficiente su gestión. Y los agentes de inteligencia artificial impulsados por la Cámara Chilena de la Construcción y el Centro Nacional de Inteligencia Artificial redujeron los tiempos de gestión para permisos de obra menor en Providencia y Maipú. La materia prima está.


Lo que faltan son condiciones para escalar. Según la Encuesta Nacional de Innovación, sólo el 16,7% de las empresas chilenas ha sido capaz de innovar. Y, mientras la OCDE invierte 2,7% del PIB en investigación y desarrollo, Chile destina apenas 0,41%. Pero también vemos brotes verdes. Decenas de municipios están creando centros para fomentar el desarrollo local y la innovación.


Ahora, el reto más ambicioso está en lo cultural. Para aprovechar la oportunidad que nos está ofreciendo la tecnología, necesitamos de un Estado dispuesto a probar, prototipar, equivocarse y aprender. A esto se deben sumar emprendedores dispuestos a entender los códigos, tiempos y restricciones del sector público. Si ambos abandonamos nuestras zonas de confort, el resultado puede ser grandioso.


Y vemos señales alentadoras. La ley de compras públicas ha incorporado la compra pública innovadora. Además, el Laboratorio de Gobierno está capacitando a los funcionarios públicos en inteligencia artificial, mientras que la Red Chilena de Hub’s Municipales ya tiene 31 miembros y contando.


El economista de Harvard, Ricardo Hausmann, dijo hace unos días que Chile “está tratando de crecer produciendo lo mismo que siempre ha producido”. Si queremos resultados distintos, hay que buscar caminos diferentes. Un punto de partida es enfrentar los problemas con una mirada nueva. Un Estado que se atreve a innovar genera espacio para que los proyectos adquieran fuerza propia, haciendo más eficiente la gestión pública, pero también abriendo espacio para la generación de riqueza, empleo e iniciativas exportables.


Chile tiene escala, talento, universidades de primer nivel, una sana inquietud por avanzar y una oportunidad real para hacerlo. Pero la innovación necesita coraje: ¿estará la política a la altura del reto?


Jaime Bellolio, Alcalde de Providencia 

Ignacio Merino, Director Ejecutivo de HUBTEC

Nicolás Uranga, Director Ejecutivo de Emprende Tu Mente

europapress