MADRID 22 May. (EUROPA PRESS) -
La Policía de Reino Unido ha anunciado que investigará acusaciones de conducta sexual inapropiada como parte de sus pesquisas contra el expríncipe Andrés Mountbatten-Windsor por un cargo de mala conducta en un cargo público tras ser detenido el pasado mes de febrero debido a sus lazos con el delincuente sexual estadounidense Jeffrey Epstein.
"La mala conducta en un cargo público es un delito que puede adoptar diferentes formas, lo que hace que esta sea una investigación compleja", ha admitido el jefe de la Policía de la región del Valle del Támesis, Oliver Wright, en una nueva actualización sobre las pesquisas publicada por el organismo policial.
Wright ha detallado que el equipo a cargo de la investigación sigue trabajando con el Departamento de Justicia estadounidense para recabar información al respecto y con el Servicio de Fiscalía de la Corona (CPS) en Reino Unido ante la complejidad del caso.
La Policía de la región del Valle del Támesis ha confirmado además que, como parte del proceso, ha entrevistado a varios testigos, si bien no puede revelar su identidad. "Animamos a cualquier persona con información a ponerse en contacto con nosotros", ha indicado Wright.
Por otro lado, ha tomado nota de las informaciones sobre una mujer que fue llevada presuntamente en 2010 a un domicilio en Windsor con fines sexuales. "Nos hemos puesto en contacto con su representante legal para indicarle que, si desea denunciar ante la Policía, el caso será tomado en serio y será manejado con sensibilidad y respeto por su privacidad y derecho al anonimato", ha zanjado.
La actualización de la investigación contra el expríncipe Andrés se produce horas después de que el Gobierno británico haya publicado un lote de archivos relacionados con el nombramiento del exmiembro de la Realeza como enviado comercial en 2001.
El ministro de Comercio y Seguridad Económica, Chris Bryant, informó en un comunicado de que el Gobierno no tenía constancia de que Andrés pasara entonces por una investigación u auditoría para identificar posibles conflictos de interés o riesgos reputacionales en el marco del nombramiento.
Posteriormente, explicó ante la Cámara de los Comunes que "era la norma" no solicitar auditorías para miembros de la Corona británica y que actualmente los enviados comerciales en Reino Unido distan mucho del cargo que tenía entonces el expríncipe, ya que ahora son miembros del Parlamento y están sujetos al código de conducta parlamentario.
El expríncipe Andrés fue detenido en su casa de Sandringham a finales de febrero, un arresto que se produjo semanas después de que la Familia Real británica iniciara el proceso formal para retirar sus títulos y de que fuera expulsado de la mansión en la que residía en Windsor, al oeste de Londres, por el escándalo de Epstein.