​Rival de Starmer lanza su campaña para elecciones parciales pidiendo el voto para "cambiar el laborismo"

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EL RIVAL



MADRID 22 May. (EUROPA PRESS) -

El alcalde del Gran Mánchester, Andy Burnham, considerado como el gran rival del primer ministro británico, Keir Starmer, en el seno del laborismo, ha lanzado este viernes su campaña para las elecciones parciales al Parlamento en el distrito de Makerfield asegurando que votarle es "cambiar al Partido Laborista".


Los comicios que elegirán representante en Makerfield, un distrito metropolitano del Gran Mánchester, pueden ser clave para la disputa interna en el laborismo ya que pueden permitirle a Burham ganar un escaño en el Parlamento y, eventualmente, disputarle el liderazgo a Starmer.


De hecho, Burnham ha cerrado su discurso en el lanzamiento de su campaña con un mensaje en clave nacional. "Sé que mi propio partido necesita cambiar. Necesitamos ser mejores de lo que hemos sido. No hemos sido lo suficientemente buenos", ha afirmado.


"Quiero que hoy no le quede ninguna duda a nadie: un voto para mí en esta campaña electoral parcial es un voto para cambiar al Partido Laborista", ha rematado, en medio de las tensiones internas para que Starmer abra un proceso de primarias.


Burnham ha prometido un "nuevo guion" ante una política británica que ha calificado de "agotada". "Esto no es más de lo mismo. Esto no es seguir como siempre", ha dicho, afirmando que "la gente de Makerfield va a escribir el guion".


El alcalde del área metropolitana mancuniana desde 2017 fía su campaña a su figura y trayectoria institucional ante el pujante ultranacionalista Reform UK. Una vez cuente con el acta, tendrá que cosechar el apoyo de al menos 81 diputados laboristas para forzar una elección interna.


La última crisis política en Reino Unido llega después del desplome de los laboristas en los comicios locales el pasado 7 de mayo en los que ganó terreno la formación liderada por Nigel Farage, y se hicieron paso los Verdes en algunas circunscripciones en la capital, Londres.


Starmer se resiste de momento a sus detractores y ha descartado dimitir, alegando que ese paso solo ahondaría el "caos" político en el país, pese a que en la última semana han dimitido al menos cuatro miembros de su Gobierno para forzar un cambio de liderazgo.


En el seno del Ejecutivo británico ha dimitido el titular de Sanidad Wes Streeting exigiendo a Starmer que "facilite" el proceso para sucederle al frente del Gobierno ahora que "está claro que no liderará el Partido Laborista" de cara a las próximas elecciones generales, si bien no ha dado el paso de recabar los 81 diputados y se ha mostrado favorable a una candidatura de Burnham.

europapress