Dyson por fin tiene un robot aspirador a la altura de su fama: Dyson Spot+Scrub AI

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El robot aspirador Dyson Spot+Scrub AI.

Dyson lidera con mano firme el mercado 'premium' de aspiradoras sin cable, pero sus intentos por entrar en el mercado de los robots aspiradores han pasado bastante desapercibidos. Ahora, sin embargo, la marca británica vuelve con una propuesta mucho más seria y ambiciosa: el nuevo Dyson Spot+Scrub AI, que no solo aspira y friega, sino que recurre a la inteligencia artificial para dar un salto de calidad a la limpieza. Y tras probarlo, la sensación es que Dyson por fin ha encontrado una personalidad propia dentro de un mercado cada vez más saturado.



Lo primero que llama la atención es precisamente eso: cómo reacciona ante la suciedad. Hay algo casi hipnótico en verlo detectar una mancha y volver varias veces sobre ella hasta dejarla limpia (y más aún cuando aspira con esa característica luz verde que ya es seña de identidad de la marca). No hace el típico recorrido automático y despreocupado de otros robots, sino que transmite cierta sensación de limpieza activa.



También nos ha gustado mucho el sistema de fregado. Dyson ha apostado por un rodillo húmedo de microfibra en lugar de las clásicas mopas planas, y la diferencia se nota. El robot mantiene el rodillo constantemente limpio gracias a un sistema de autolimpieza integrado que utiliza agua caliente durante el funcionamiento. Esto evita uno de los problemas más habituales de muchos robots friegasuelos: acabar extendiendo agua sucia por toda la casa después de unos minutos de uso.



Otro detalle que marca diferencias es cómo llega hasta los bordes. El rodillo puede extenderse automáticamente 40 mm para acercarse a rodapiés y esquinas, y en la práctica sí hemos notado una mejora respecto a otros modelos 'premium' que suelen dejar una fina línea de polvo pegada a la pared.



En navegación también transmite sensación de producto muy avanzado. Combina LiDAR, visión artificial y un sistema de reconocimiento capaz de identificar casi 200 objetos distintos. Durante la prueba evitó bastante bien cables, calcetines y pequeños obstáculos domésticos, algo que sigue siendo un quebradero de cabeza para muchos robots. Además, la 'app' MyDyson permite ver mapas muy completos de la casa y localizar exactamente dónde ha detectado manchas o suciedad acumulada. Una herramienta pensada para los fanáticos de la tecnología por su nivel de detalle.



La base de carga merece mención aparte porque prácticamente convierte al robot en un sistema autónomo. Vacía automáticamente los residuos secos mediante tecnología ciclónica sin bolsa (muy propio de Dyson) y, además, limpia y seca el rodillo con aire caliente para evitar malos olores. Nos ha parecido especialmente cómodo el hecho de no tener que lidiar constantemente con bolsas ni con mopas húmedas después de cada uso.



Otro de los detalles más interesantes del Dyson Spot+Scrub AI es su filtro extraíble, algo que Dyson ha diseñado pensando claramente en el mantenimiento a largo plazo. El propio robot incorpora un filtro capaz de capturar partículas ultrafinas de hasta 0,1 micras y, al ser completamente desmontable, puede retirarse fácilmente para limpiarlo o sustituirlo cuando pierde eficacia.



Por poner una pega, que para otros será una ventaja, Dyson sigue recurriendo a nivel de diseño sus colores corporativos en algunas zonas del producto y la base (con ese azul eléctrico que pasa tan poco desapercibido), pero, pese a ello, hay que reconocer que es mucho más discreto que modelos anteriores, como el 360 Vis Nav que lanzó en 2023 o el 360 Heurist -de 2019-.



A nivel técnico va sobrado: el robot mide 37 cm de ancho, pesa 6,6 kg y cuenta con un motor de 18.000 Pa, con una batería que le permite cubrir sin problema superficies de más de 100 metros cuadrados. Además, la base puede almacenar suciedad durante hasta 100 días y los depósitos de agua son bastante generosos, con 2,3 litros para agua limpia y 2,1 litros para agua sucia.



Eso sí, hay dos aspectos que probablemente echarán para atrás a más de uno. El primero es el precio: 1.199 euros lo sitúan directamente entre los robots más caros del mercado. El segundo es el tamaño de la base, bastante voluminosa y difícil de esconder (o conseguir que pase algo desapercibida) en pisos pequeños.



Pero dejando eso a un lado, la sensación tras probarlo es clara: Dyson no ha querido hacer otro robot aspirador más, sino uno que realmente se comporte de manera diferente apoyándose en algunos de los puntos fuertes de sus aspiradoras sin cable. Y en buena medida, lo consigue. Veremos si los consumidores lo premian.




europapress