La Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria (semFYC) ha destacado el "papel estratégico" de la especialidad de Medicina de Familia y la necesidad de invertir en su sostenibilidad, también desde la Formación Sanitaria Especializada (FSE), teniendo en cuenta que la Atención Primaria (AP) resuelve hasta el 90 por ciento de las necesidades de salud de la población.
Ante el inicio de un nuevo periodo de elección de plazas MIR, la semFYC ha reclamado una acción de sensibilización y acompañamiento a los futuros médicos residentes, con el objetivo de reforzar el posicionamiento de la especialidad como "eje vertebrador" del Sistema Nacional de Salud (SNS). A su vez, ha solicitado una lectura "rigurosa y corresponsable" de los datos del proceso de elección de plazas.
La sociedad médica ha señalado que Medicina Familiar y Comunitaria (MFyC) repite como especialidad con mayor volumen de plazas ofertadas, un total de 2.544 distribuidas en 194 unidades docentes, lo que consolida su peso estructural en el sistema sanitario y evidencia que el SNS necesita médicos de familia en una magnitud "muy superior" al resto de especialidades.
Por ello, ha reclamado que se desplace el "foco del debate" desde el "relato de las vacantes" hacia un "análisis estructural" del sistema formativo y de planificación de recursos humanos y, en esta línea, ha pedido una interpretación "rigurosa" de los datos que "evite simplificaciones" que "distorsionen" la realidad de la especialidad. Tomando datos del año pasado, ha resaltado que MFyC "mantiene una capacidad competitiva real y sostenida".
En este contexto, ha destacado que el proceso MIR no es solo un momento de elección individual, sino que también permite medir el funcionamiento global del sistema sanitario. Por ello, ha llamado a la "corresponsabilidad" de la administración central, comunidades autónomas, universidades y organizaciones profesionales.
Según ha detallado, reclama a estas instituciones que hagan una promoción realista de la especialidad, basada en datos y no en percepciones; contribuyan a reforzar vocaciones desde la universidad, con la presencia estructurada de la Medicina de Familia en el currículo; y ayuden a mejorar las condiciones profesionales y docentes, alineadas con el volumen y la complejidad de la demanda asistencial.
TUTORIZACIÓN Y UNIDADES DOCENTES
La semFYC ha defendido que la tutorización y las unidades docentes son una "pieza fundamental" para poner en valor la especialidad. Por eso, ha valorado positivamente la homologación de tutores, un avance que considera "imprescindible" para garantizar estándares homogéneos de calidad docente en todo el país.
A este respecto, ve como una prioridad que este proceso no se limite a un reconocimiento formal, sino que evolucione hacia un modelo estructurado de capacitación, evaluación y reconocimiento del rol del tutor como "pieza crítica del sistema".
En paralelo, ha apuntado que el desarrollo del nuevo Programa Oficial de la Especialidad (POE) debe permitir a las unidades docentes avanzar hacia modelos más exigentes y coherentes con las competencias que requiere en la actualidad la Medicina de Familia. Para ello, ha demandado no solo actualización curricular, sino condiciones reales para su implementación en lo que respecta a tiempo docente, recursos, capacidad investigadora y estabilidad de los equipos.