Reclama a los talibán que retiren la prohibición a la educación secundaria a las niñas y las restricciones laborales a las mujeres
MADRID, 28 Abr. (EUROPA PRESS) -
El Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) ha alertado este martes de que Afganistán podría perder unas 25.000 maestras y trabajadoras sanitarias de aquí a 2030 a causa de las extensas restricciones impuestas por los talibán a la educación de las niñas y el empleo de las mujeres desde que se hicieran con el poder en el país asiático en agosto de 2021.
El organismo ha resaltado que en su informe 'El precio de la inacción en la educación de las niñas y la participación de las mujeres en la fuerza laboral en Afganistán' el país podría quedarse sin cerca de 20.000 maestras y 5.400 trabajadoras sanitarias en este periodo, dado que la representación femenina en la administración pública ha caído del 21% al 17,7% entre 2023 y 2025.
Así, el documento advierte de que esta disminución en el número de mujeres profesionales capacitadas en escuelas y hospitales tendrá consecuencias "devastadoras" para el aprendizaje, la salud y las oportunidades futuras de los niños y niñas, habiendo costado ya al país 84 millones de dólares (cerca de 71,8 millones de euros) anuales en pérdida de producción económica, un hecho que se agrava al seguir las niñas y las mujeres excluidas de la educación y el empleo.
El informe señala además que esta exclusión de las mujeres de la docencia y la salud perjudica "directamente" a la infancia, con un impacto "particularmente grave" en el sector sanitario, donde las mujeres a menudo no pueden recibir tratamiento por parte de hombres, lo que implica una afectación directa sobre los servicios de salud materna, neonatal e infantil.
"Afganistán no puede permitirse perder a futuras maestras, enfermeras, médicas, parteras y trabajadoras sociales, quienes sustentan servicios esenciales. Esta será la realidad si las niñas continúan excluidas de la educación", ha subrayado la directora ejecutiva de UNICEF, Catherine Russell.
"Instamos a las autoridades de facto a que levanten la prohibición de la educación secundaria para las niñas y hacemos un llamamiento a la comunidad internacional para que mantenga su compromiso de apoyar su derecho a aprender", ha manifestado, según un comunicado publicado por el organismo.
En este sentido, ha recalcado que "negar a las niñas afganas el acceso a la educación secundaria priva a toda una nación de su potencial", dado que "condena a las niñas, a sus familias y a sus comunidades a la pobreza, debilita los indicadores de salud y silencia el motor económico que una generación de mujeres formadas podría impulsar".
UNICEF ha esgrimido por ello que Afganistán hace frente a una "doble crisis" por la pérdida de profesionales capacitadas y la dificultad para que la próxima generación las reemplace una vez que ellas se jubilan o abandonan sus puestos, dado que las restricciones a la educación a las niñas impide que puedan acceder en el futuro a estos roles.
El organismo ha recordado que un millón de niñas han visto ya negado su derecho al aprendizaje a causa de las restricciones desde 2021, en un país que ya contaba con una de las tasas de alfabetización femenina más bajas del mundo. De cara a 2030, más de dos millones de niñas habrán quedado fuera de la escuela si los fundamentalistas mantienen sus restricciones.
En este contexto, UNICEF ha manifestado que en 2025 dio apoyo de emergencia a más de 3,7 millones de niños y niñas en escuelas públicas --en los cursos inferiores que pueden cursar--, mientras que 442.000 niños y niñas --el 66% de ellos, niñas-- se beneficiaron de iniciativas de aprendizaje comunitario, mientras que se construyeron o rehabilitaron 232 escuelas.
Por todo ello, ha reclamado "medidas urgentes" para permitir que las niñas afganas recuperan su derecho a recibir educación secundaria y superior, así como mantener la inversión en la educación primaria como vía fundamental para el desarrollo del capital humano y prueba del impacto positivo que el aprendizaje inclusivo tiene en las niñas, algo que describe como "esencial para el futuro de Afganistán en materia de salud, educación y economía".