MADRID 27 Abr. (EUROPA PRESS) -
El ministro principal de Escocia, John Swinney, ha prometido este lunes que el Partido Nacional Escocés (SNP) priorizará la celebración de un referéndum de independencia desde el primer minuto si su partido alcanza la victoria en las elecciones autonómicas del próximo 7 de mayo.
"En la primera sesión tras el nombramiento del nuevo gobierno, someteremos a votación en el Parlamento escocés la aprobación de la modificación del artículo 30, que otorgará a Escocia la facultad de celebrar un referéndum de independencia", ha expresado durante un discurso recogido por su partido.
Swinney ha explicado que "en los primeros cien días" de su Gobierno publicarán el borrador del proyecto de ley del referéndum. Proponemos que la pregunta, como en 2014, sea: '¿Debería Escocia ser un país independiente? Sí o no', ha señalado.
En este sentido, ha afirmado que "Escocia tiene la oportunidad de un futuro mejor con la independencia". "Esta elección es de suma importancia. La vida es difícil para muchos en Escocia en este momento, pero sé que tenemos lo necesario para superar estos desafíos juntos", ha argüido, instando así a la población a votar el próximo 7 de mayo.
El Tribunal Supremo de Reino Unido falló en noviembre de 2022 que el Parlamento escocés no podía celebrar un segundo referéndum sin la autorización previa por parte de Westminster, argumentando que las leyes que derivaron en la creación en 1999 del Holyrood no le concedían competencias sobre áreas de la Constitución, incluida la unión entre Escocia e Inglaterra, que quedaban reservadas al órgano legislativo británico.
El fallo se produjo a raíz de una iniciativa de la entonces ministra principal Nicola Sturgeon, que anunció que el segundo referéndum iba a llevarse a cabo el 19 de octubre de 2023 pese a no contar con el visto bueno del ex primer ministro Boris Johnson en lo relativo a la sección 30, un mecanismo legal por el cual Londres transfiere temporalmente el poder de legislar una consulta a Holyrood, el Parlamento escocés.
Ante la negativa de Johnson, Sturgeon intentó celebrar el referéndum sin dicha autorización --utilizada ya para el primer proceso en 2014-- por lo que el proceso quedó finalmente suspendido y sin fecha de celebración a la vista.
En septiembre de 2014 los residentes en Escocia votaron a favor de la permanencia en Reino Unido con el 55,3% de los votos. Desde entonces, las autoridades escocesas han elevado en reiteradas ocasiones el referéndum, alegando que el escenario ahora es distinto con Reino Unido fuera de la Unión Europea.