MADRID 1 Abr. (EUROPA PRESS) -
El ministro de Exteriores de Ucrania, Andri Sibiga, ha criticado este miércoles el levantamiento de las sanciones por parte de Estados Unidos en plena crisis energética derivada de la ofensiva lanzada junto a Israel contra Irán y ha afirmado que "incluso si esta medida es parcial, socava la presión" ejercida contra Moscú.
Sibiga, que ha insistido en la importancia de incrementar estas medidas "en vez de retirarlas", ha hecho hincapié en que las sanciones "no deben reducirse", según informaciones recogidas por la agencia de noticias Ukrinform.
"La posición ucraniana no ha cambiado: para conseguir un progreso real con la vista puesta en la paz, la presión debe continuar e intensificarse. Por lo tanto, cualquier retirada es una manifestación de debilidad", ha apuntado respecto a la retirada de las sanciones por parte del Departamento de Estado a varios buques rusos.
En este sentido, ha afirmado que "no debería haber equivocaciones respecto a Rusia, que está tratando de jugar con todas esas negociaciones y reuniones". "Por eso, es necesario quitarse de en medio la idea de que parten de una postura realista", ha aseverado respecto al proceso de conversaciones para poner fin a la guerra.
También ha hecho hincapié en que "el régimen ruso debe comprender claramente que, en caso de mantener un comportamiento poco constructivo, se utilizarán medidas adicionales: nuevas sanciones que afectarán a un mayor número de objetivos, así como un mayor apoyo a la defensa de Ucrania, en particular el suministro de armamento de largo alcance".
"Es decir, Rusia debe comprender que sus acciones son inaceptables y su rechazo a las vías pacíficas. Partimos de la base de que el vigésimo paquete de sanciones debe adoptarse en Europa. No debe haber ninguna flexibilización, como la que Rusia intenta lograr aprovechando la situación en Oriente Próximo y el aumento de los precios de la energía", ha afirmado el ministro.
Por otra parte, Sibiga ha subrayado la necesidad de prohibir la prestación de servicios marítimos a la flota fantasma rusa, mantener la retención de dichos buques en puertos europeos e imponer sanciones a la infraestructura portuaria rusa, "utilizada tanto por esta flota clandestina como para la exportación de grano robado en Ucrania".