​La Policía israelí impide la asistencia del jefe de la Iglesia Católica de Jerusalén a la misa de Ramos

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El Patriarcado Latino denuncia un incidente "sin precedentes desde hace siglos" y un insulto a "miles de millones de cristianos"

La Policía esgrime motivos de seguridad y asegura que informó al cardenal Pizzaballa el sábado de que no podría acudir a la iglesia

MADRID, 29 Mar. (EUROPA PRESS) -

El Patriarcado Latino de Jerusalén ha denunciado este domingo que la Policía israelí ha impedido la entrada del jefe de la iglesia Católica en la ciudad santa, el cardenal Pierbattista Pizzaballa, a la tradicional celebración de la misa del Domingo de Ramos en la iglesia del Santo Sepulcro en una acción de la que "no hay precedentes desde hace siglos".


En un comunicado publicado este domingo asegura que la Policía israelí ha interceptado la comitiva privada liderada por Pizzaballa cuando se dirigía a uno de los lugares de culto más importantes del mundo, y símbolo de la concordia religiosa de la ciudad, y los ha obligado a que dieran media vuelta.


Junto a Pizzaballa también ha sido rechazado el custodio de Tierra Santa, el reverendo Francesco Ielpo, guardián de la iglesia del Santo Sepulcro. La Policía israelí ha alegado motivos de seguridad para justificar una decisión que ha desatado una virulenta condena por parte del Patriarcado Latino de Jerusalén, que ha condenado "un grave precedente que ignora la sensibilidad de miles de millones de personas de todo el mundo, cuyas miradas están centradas en Jerusalén" durante la Semana Santa.


Los jefes de las Iglesias de Jerusalén recuerdan que, desde el comienzo de la guerra de Gaza en 2023, y ahora durante la guerra de Irán, siempre han actuado "con plena responsabilidad" a la hora de aceptar todas las restricciones que han sido impuestas.


"Impedir la entrada del cardenal y del custodio, quienes ostentan la máxima responsabilidad eclesiástica para la Iglesia Católica y los Santos Lugares, constituye una medida manifiestamente irrazonable y desproporcionada", ha condenado el Patriarcado Latino.


Todavía más, la institución lamenta una decisión "precipitada y fundamentalmente errónea, viciada por consideraciones inapropiadas, que representa una desviación extrema de los principios básicos de razonabilidad, libertad de culto y respeto al statu quo".


Por todo ello, el Patriarcado Latino de Jerusalén y la Custodia de Tierra Santa "expresan su profundo pesar a los fieles cristianos en Tierra Santa y en todo el mundo por la imposibilidad de orar en uno de los días más sagrados del calendario cristiano".


El propio Patriarcado Latino de Jerusalén ha explicado más tarde que la tradicional procesión del Domingo de Ramos ha sido cancelada y la fecha se ha celebrado "de una forma diferente".


"Pizzaballa ha presidido la liturgia de la palabra --segunda de las cuatro partes de la misa católica--, seguida de la bendición del Relicario de la Santa Cruz, ofrecida hacia la ciudad de Jerusalén y la Basílica de las Naciones de Getsemaní, mientras se elevaban las plegarias por la paz y la reconciliación de toda la humanidad", ha explicado el Patriarcado en un mensaje publicado en redes.


Sí se ha podido realizar la oración por la paz desde el santuario de Dominus Flevit, en el monte de los Olivos, donde Pizzaballa ha reiterado la importancia de la religión como "instrumento de paz y reconciliación" para vivir en "amistad, hermandad y paz" pese a la "complicada situación" actual.


LA POLICÍA ISRAELÍ DEFIENDE QUE ACTUÓ POR MOTIVOS DE SEGURIDAD


En respuesta, la Policía israelí ha esgrimido que la decisión fue tomada por motivos de seguridad, siguiendo las instrucciones del Ejército en el marco de la guerra contra Irán, y ha indicado que informó el sábado al Patriarcado Latino de que la visita no podría ocurrir por esta razón.


"De acuerdo con las directrices del Comando del Frente Interno, todos los lugares sagrados de la Ciudad Vieja de Jerusalén han sido cerrados al acceso de los fieles, en particular aquellos que no cuentan con un espacio protegido", ha explicado la Policía en un comunicado.


"La solicitud del Patriarcado fue revisada anoche y se aclaró que no puede ser aprobada por las mismas razones detalladas anteriormente", ha añadido en referencia a la petición "excepcional" planteada desde la autoridad católica. "La libertad de culto sigue siendo un valor garantizado, pero hay restricciones necesarias", ha argumentado la Policía.


Interpreta así que "la Ciudad Vieja y los lugares sagrados constituyen una zona compleja que impide el acceso de vehículos de emergencia y rescate de gran tamaño, lo que representa un desafío significativo para las fuerzas de seguridad y constituye un peligro real para la vida humana en caso de un incidente con múltiples víctimas".


Las autoridades israelíes han subrayado que la decisión fue tomada por motivos de seguridad dadas las restricciones ordenadas por el Ejército como medida de precaución ante posibles ataques iraníes. Sin embargo, la misa se iba a celebrar prácticamente a puerta cerrada en la Baslílica del Santo Sepulcro, con solo dos asistentes, el cardenal y el custodio, muy por debajo de las 50 personas que estipula el actual límite máximo permitido para reuniones sociales por la legislación de excepción israelí.


El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, ha defendido la decisión, aunque ha anunciado que están ya trabajando en planes para que la comunidad cristiana pueda celebrar la Semana Santa en Jerusalén. "No hubo ninguna malicia, sino solo preocupación por su seguridad y la de su comitiva", ha recalcado.


CONDENAS INTERNACIONALES


Autoridades de países como Italia, Francia, España, Brasil e incluso Estados Unidos, estrecho aliado de Israel, han expresado su rechazo a la decisión israelí de impedir al cardenal Pizzaballa celebrar la misa del Domingo de Ramos en la Iglesia del Santo Sepulcro.


Uno de los primeros países en reaccionar ha sido Italia, cuya primera ministra, Giorgia Meloni, ha trasladado su condena sin paliativos a lo ocurrido. "Impedir la entrada del Patriarca de Jerusalén y del Custodio de Tierra Santa, especialmente en una solemnidad tan central para la fe como el Domingo de Ramos, constituye una ofensa no solo para los creyentes, sino para toda comunidad que reconoce la libertad religiosa", ha aseverado.


Italia ha presentado una protesta formal ante el Gobierno de Israel y ha convocado al embajador israelí en Roma por este "inaceptable" incidente, ha informado el ministro de Exteriores del país transalpino, Antonio Tajani.


Incluso el embajador de Estados Unidos en Israel, Mike Huckabee, considerado muy cercano a las autoridades israelíes, ha trasladado su consternación ante la medida. Si bien Huckabee admite la necesidad de establecer esta clase de reglas, lo ocurrido "constituye un lamentable abuso de poder que ya está teniendo importantes repercusiones a nivel mundial".

"Resulta difícil comprender o justificar que se le impida al patriarca entrar a la iglesia el Domingo de Ramos para una ceremonia privada", ha añadido Huckabee.


Desde España, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha exigido a Israel respeto por "la diversidad de credos y el derecho internacional" después de responsabilizar al primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, de impedir "a los católicos celebrar el Domingo de Ramos en los Lugares Santos de Jerusalén".


Países árabes como Jordania o Palestina han rechazado lo ocurrido por ser "una flagrante violación del derecho internacional, del derecho internacional humanitario y del statu quo jurídico e histórico vigente, así como una violación de la libertad de acceso irrestricto a los lugares de culto", según el comunicado de Amán, de cuyo Gobierno depende formalmente la Administración de Asuntos Religiosos de Jerusalén.


También han reaccionado el presidente de Polonia, Karol Nawrocki; el Ministerio de Asuntos Exteriores de Portugal o el organismo homólogo de Brasil.

europapress