​Israel ataca una planta de agua pesada y una fábrica de óxido de uranio en Irán

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Israel ataca



Teherán denuncia ataques contra dos fábricas de acero en el suroeste del país y recuerda que "contravienen" la suspensión anunciada por Trump

MADRID, 27 Mar. (EUROPA PRESS) -

Israel ha confirmado este viernes dos ataques contra una planta de agua pesada en la provincia iraní de Arak, en el centro-oeste del país, y una fábrica de óxido de uranio concentrado en la provincia de Yazd, en el centro de Irán, sin que por ahora exista riesgo de contaminación para la población, según las autoridades iraníes.


El Ejército israelí ha justificado el ataque contra Arak al detectar "intentos para reparar" la que fuera "una infraestructura clave para la producción de plutonio para armas nucleares".


Además, Israel ha indicado que el ataque ha sido ordenado para debilitar a la economía iraní porque "la planta representaba un importante activo económico para la Organización de Energía Atómica de Irán" y "sus actividades generaban decenas de millones de dólares anuales" para las autoridades iraníes.


Poco después, y de nuevo en redes sociales, el Ejército israelí ha confirmado un segundo bombardeo contra la planta de extracción de óxido de uranio ubicada en Yazd, "la única de su tipo" en todo el país, "donde las materias primas extraídas del subsuelo se someten a procesos mecánicos y químicos para luego ser utilizadas como materia prima para el enriquecimiento de uranio.


"Las Fuerzas de Defensa de Israel no permitirán que el régimen terrorista iraní continúe con sus intentos de avanzar en el programa de armas nucleares, lo que constituye una amenaza existencial para el Estado de Israel y para el mundo entero", ha concluido el Ejército.


Las autoridades nucleares de Irán habían avanzado previamente ambos ataques contra Arak y contra la fábrica de "torta amarilla" de Ardakán. Sobre el primer ataque, "las investigaciones iniciales indican que este incidente no provocó ninguna liberación de materiales radiactivos fuera del complejo y, por lo tanto, no existe preocupación para los ciudadanos ni para las zonas aledañas".


Sobre el ataque israelí de Arak, la agencia nuclear iraní ha confirmado que la planta de agua pesada Mártires de Jandab ha sido alcanzada por un "ataque criminal perpetrado por el enemigo estadounidense-sionista". De nuevo, "no existe riesgo de contaminación para la población de la región", ha añadido el organismo en una declaración recogida por la agencia semioficial de noticias Tasnim.


Las autoridades iraníes han registrado, asimismo, ataques contra dos fábricas de acero situadas en el suroeste del país, una de ellas en la provincia de Juzestán, que no ha dejado víctimas mortales ni heridos, según ha indicado el subdirector de Seguridad de la provincia, Valiollá Hayati. "Hace una hora, aviones criminales estadounidenses-sionistas atacaron la Compañía de Industrias Siderúrgicas de Juzestán", ha informado a la cadena estatal IRIB.


El otro ataque ha sido registrado en "una subestación eléctrica y una fábrica de acero en Mobaraké, en la provincia de Ishafán, que ha requerido el despliegue de equipos de seguridad, bomberos y técnicos para examinar el alcance de los daños, han apuntado desde la Corporación en declaraciones a IRIB.


El ministro de Exteriores iraní, Abbas Araqchi, ha denunciado en redes sociales que "Israel ha atacado dos de las mayores fábricas de acero" del país, así como los ataques al resto de infraestructuras energéticas, y ha asegurado que "Israel afirma que actuó en coordinación con Estados Unidos".


Asimismo, ha criticado que estos bombardeos "contradicen la ampliación del plazo diplomático" otorgado en la víspera por el presidente estadounidense, Donald Trump, y ha asegurado que "Irán hará pagar un alto precio por los crímenes israelíes".


El inquilino de la Casa Blanca anunció este jueves una extensión de la suspensión de ataques contra las centrales eléctricas de Irán por un período de 10 días, hasta el próximo 6 de abril, después de haberlos pospuesto durante cinco días y de dar un ultimátum de 48 horas a Teherán para que reabriera el estrecho de Ormuz.

europapress