Moscú rechaza las acusaciones y pide a la 'número dos' de la oficina que "deje de apoyar al régimen de Kiev"
MADRID, 27 Mar. (EUROPA PRESS) -
La vicesecretaria general de la ONU para Derechos Humanos, Nada al Nashif, ha denunciado este jueves un aumento de muertes civiles en los dos primeros meses de 2026 en la guerra de Ucrania, especialmente de personas mayores, que casi duplica la tasa registrada en 2025, al tiempo que ha alertado de que "el peligro no hace más que aumentar", apuntando en concreto a los ataques con drones.
"Durante los dos primeros meses de este año, el 60% de todas las víctimas civiles se encontraban en regiones de primera línea y casi la mitad de los fallecidos eran personas mayores", ha declarado Al Nashif ante el Consejo de Derechos Humanos en Ginebra, donde ha advertido de que la tasa de víctimas en enero y febrero representa casi el doble de la registrada en 2025.
A este respecto, los datos de Naciones Unidas muestra que en 2025, al menos 580 civiles murieron y 3.000 resultaron heridos en este tipo de ataques. Pero solo en los dos primeros meses de este año, 107 fueron asesinados y 430, heridos.
Asimismo, ha alertado de que la principal causa de muerte y lesiones fueron "los ataques con drones de corto alcance", en concreto un 95% del total y tanto en zonas controladas por el Gobierno ucraniano como en las ocupadas por Rusia.
Al hilo, la vicesecretaria de Derechos Humanos ha alarmado a los representantes asistentes de la situación en las zonas de primera línea del frente, donde los drones y "las minas terrestres en las carreteras (...) hacen la evacuación extremadamente difícil y peligrosa, dejando a muchas personas atrapadas cerca de la línea del frente".
Por otra parte, Al Nashif, que ha pedido a Ucrania "que proteja a los prisioneros de guerra de la tortura y los malos tratos", también ha denunciado que "más del 96% de los prisioneros de guerra ucranianos" entrevistados por la Oficina de Derechos Humanos "afirmaron haber sido sometidos a torturas y malos tratos durante su cautiverio", por lo que ha urgido a Rusia a "detener esta guerra", así como "las ejecuciones extrajudiciales, la tortura, los malos tratos y otras violaciones contra los prisioneros de guerra y los detenidos civiles".
Tras las declaraciones de la vicesecretaria, el representante permanente de Ucrania ante la ONU en Ginebra, Yevhenii Tsymbaliuk, ha denunciado que el desarraigo de miles de civiles en las regiones regiones ocupadas por fuerzas rusas de Donetsk, Lugansk, Jersón, Zaporiyia y Crimea constituye "una estrategia deliberada de Rusia para aterrorizar a los civiles, suprimir la disidencia y castigar a quienes se niegan a abandonar sus hogares o a cumplir con las políticas ilegales de Rusia".
Desestimando la actualización de la vicesecretaria general de la ONU sobre la guerra, la delegación rusa le ha reclamado que "deje de apoyar al régimen de Kiev", alegando una "guerra contra disidentes, blogueros, periodistas, enemigos de Zelenski".