Sr. Director,
Un conocido eslogan habla de “el combustible que nos mueve”, pero hoy ese rol lo cumple el MEPCO: un mecanismo que amortigua las alzas del precio de los combustibles y contiene —más que resuelve— sus efectos en la economía. Más que una solución de fondo, es un alivio transitorio que permite seguir llenando el estanque sin sobresaltos, crisis tras crisis.
El problema es que seguimos dependiendo del petróleo por la comodidad de lo conocido, postergando decisiones estructurales como la diversificación de la matriz energética, mayor autonomía frente a shock externos y una política de transición de largo plazo. Al final, nos mueve la inercia: medidas para que nada cambie demasiado. Paradójicamente, el combustible más caro que paga Chile no está en las estaciones de servicio, sino en la falta de liderazgo y visión de futuro que ha predominado en el país.
Luis Caro,
Director de la Escuela de Negocios Universidad UNIACC