(www.mundomaritimo.cl) El mercado global del transporte marítimo de contenedores enfrenta un escenario de creciente incertidumbre, donde la evolución del conflicto en Medio Oriente —y en particular la situación en el Estrecho de Ormuz— será determinante para el equilibrio entre oferta y demanda durante 2026 y 2027, según el más reciente informe Container Shipping Market Overview & Outlook de BIMCO.
El análisis plantea dos escenarios: uno en el que el estrecho permanece cerrado y otro donde su reapertura ocurre en el corto plazo. Bajo el primer supuesto, BIMCO anticipa que “2026 terminará con un crecimiento de la oferta de buques de 2,0-3,5%, mientras que la demanda de transporte marítimo se contraerá entre -0,5% y -2,5%”, lo que “apunta a un debilitamiento significativo del balance entre oferta y demanda”.
El impacto ya se hace visible. La asociación estima que el cierre del Estrecho de Ormuz ha reducido los volúmenes de carga en torno a 3% y la demanda de buques en 5%, mientras que la oferta efectiva ha caído 1,5% debido a naves detenidas en el Golfo Pérsico. Sin embargo, advierte que si estas naves no se redistribuyen hacia otras rutas, el crecimiento efectivo de la oferta podría ser marginal.
En contraste, un escenario de reapertura permitiría una recuperación más clara. “La demanda de buques crecería entre 2,5% y 4,5% en 2026 y 2027”, mientras que la oferta aumentaría entre 3,5% y 5,5% en ese mismo período, dependiendo principalmente de la evolución de la velocidad de navegación. BIMCO señala que una reducción gradual de las velocidades —en línea con niveles de 2023— podría moderar la expansión de la oferta, mientras que su mantención elevaría la capacidad disponible.
Incremento de la incertidumbre
Más allá de los escenarios, el informe subraya que “la guerra ha incrementado el nivel de incertidumbre”, ampliando el rango de proyección de la demanda a 2 puntos porcentuales, el doble de lo habitual. A esto se suma el alza en los precios de la energía, que podría afectar el crecimiento económico global y el consumo, junto con la incertidumbre en la política comercial de Estados Unidos tras el fallo de su Corte Suprema que obligó a revertir aranceles aplicados en 2025.
En este contexto, BIMCO prevé “un leve debilitamiento del balance entre oferta y demanda durante 2025 y 2026”, con riesgos de deterioro mayor si no se ajustan las velocidades de navegación.
En materia de tarifas, el inicio de 2026 mostró señales mixtas. “Las tarifas de flete cayeron a comienzos del año, mientras que las tarifas de fletamento por tiempo permanecieron estables”. Tras el Año Nuevo Lunar, los fletes spot desde Shanghái retornaron a niveles promedio de 2025, aunque el promedio general para exportaciones chinas se mantiene por debajo. La asociación advierte que, si bien el debilitamiento del mercado debería presionar a la baja las tarifas, “una caída podría no materializarse hasta que se reanuden los tránsitos en el Estrecho de Ormuz”, dado que los recargos por combustible tenderían a compensar dicha presión.
En cuanto a la flota, los precios de buques nuevos y de segunda mano se han mantenido estables, sin expectativas de cambios relevantes en el corto plazo, aunque se prevé una “gradual debilidad” en los valores de segunda mano. Por su parte, el desguace de naves muestra cierto repunte, pero insuficiente frente al potencial existente: los buques de 20 años o más representan el 17% de la capacidad total, lo que abre espacio para una mayor actividad de desguace.
Ajuste a la baja de la demanda
Desde la perspectiva de la demanda, BIMCO ajustó levemente a la baja sus proyecciones. Excluyendo el efecto del Estrecho de Ormuz, el crecimiento del volumen de carga se ubicaría entre 2% y 4% en 2026 y 2027, con una demanda de buques creciendo ligeramente por encima (2,5%-4,5%), impulsada por rutas regionales y de retorno (back-haul).
No obstante, si la crisis persiste, “el crecimiento del volumen de contenedores en 2026 podría ser 3 puntos porcentuales menor”, mientras que la demanda de buques caería hasta 5 puntos porcentuales respecto de un escenario de normalización.
A nivel regional, Norteamérica inició 2026 con contracción interanual, acumulando diez meses en negativo, en parte por la incertidumbre arancelaria. En contraste, el resto del mundo mantiene dinamismo, con un crecimiento de 6,4% en los últimos doce meses, aunque se moderaría a cerca de 3,5% anual en 2026-2027.
Pese a la desaceleración, el volumen global de contenedores movilizados vía marítima seguiría expandiéndose y alcanzaría un hito relevante: “en 2027 superaría por primera vez los 200 millones de TEUs”, con Asia como principal motor de exportaciones y con el sur y oeste de Asia perfilándose como las regiones de mayor crecimiento relativo, especialmente si se normalizan los tránsitos en Medio Oriente.