La Comisión de Hacienda del Senado conoció el Informe de Política monetaria, IPoM del Banco Central de Chile (BC), que en esta oportunidad estuvo marcado por la situación internacional y el alza de los combustibles.
“La presentación de este IPoM se enmarca en un escenario complejo”, reconoció al inicio de su presentación la presidenta del BC, Rosanna Costa (en la foto). “Hemos desarrollado este Informe a pocos días de iniciarse una guerra en Medio Oriente, la que ha provocado un shock significativo sobre los precios internacionales de la energía y ha elevado la incertidumbre macroeconómica y financiera”, agregó.
Sin embargo, adelantó que es “difícil anticipar con un grado de certeza razonable cuál será su duración, intensidad y efectos”. (…) “Con todo, es importante hacer presente que antes del inicio de la guerra la actividad local se había expandido a un ritmo coherente con su potencial y la inflación retornó a valores algo menores a la meta de 3%. En términos de la estrategia de política monetaria del Banco Central, esto representa un punto de partida relativamente más favorable en comparación con el que enfrentamos otros shocks”.
Respecto del crecimiento esperado durante este año, proyectó una “reducción del rango desde el 2 a 3% proyectado en diciembre, a un rango entre 1,5 y 2,5% en este IPoM”.
Además, transparentó un “aumento relevante de la inflación, que se ubicaría en torno a 4% anual a partir del segundo trimestre” y “volvería a 3% hacia el segundo trimestre de 2027”.
REACCIONES
Transversalmente, las y los senadores presentes destacaron el rol que ha cumplido históricamente el Banco Central y se hizo presente, con matices, la situación internacional que sería responsable de las proyecciones entregadas.
El senador Javier Macaya, quien ofició de presidente accidental de la Comisión, sentenció que “la guerra no es responsabilidad ni del gobierno del presidente Boric, ni de ningún país, ni de ningún gobierno, tampoco el del gobierno del presidente Kast. Pero sí la situación fiscal que nos hubiese permitido abordar con mayor holgura, más allá de las palabras que se hayan ocupado por parte del gobierno, es algo que ha dicho el Consejo Fiscal Autónomo”.
En otro orden insistió en que un posible aumento de la deuda externa no sería lo recomendado.
Por su parte, la senadora Paulina Vodanovic recalcó lo dicho por Rosanna Costa, en orden a que, antes de la guerra, la actividad nacional “se había expandido a un ritmo coherente con su potencial”; además, advirtió que la presidenta del Banco Central aclaró que ante una “eventual quiebra del Estado”, este “no sería el término adecuado y que el Estado no está en quiebra. Se está jugando con las necesidades de los chilenos con diagnósticos catastrofistas que no se hacen cargo de decisiones políticas”.
Agregó que, “me da la impresión de que la política monetaria del Banco Central no va a incidir tanto en la variable inflación. Por lo tanto, hay que esperar que la guerra impacte de la menor manera posible y sea lo más acotada posible”.
En la misma línea, el senador Diego Ibáñez resaltó “la presidenta del Banco Central ha planteado que las condiciones económicas en las cuales el presidente Kast recibe el gobierno son mejores que en años anteriores”.