Solo en 2025, el total de este tipo de bonos representó más del 14% del total emitido, reflejando una renovada confianza de inversionistas y emisores en el mercado local.
Santiago, 19 de marzo 2026. El mercado de capitales chileno está mostrando señales claras de recuperación en la confianza de sus actores. Durante 2025, la emisión de bonos etiquetados (instrumentos asociados a proyectos sostenibles) creció 132% respecto de 2024, alcanzando $ 1,38 billones y representando 14,34% del total emitido en el mercado local.
Este dinamismo responde, en parte, a una alta confianza en el mercado local. Según datos de la Bolsa de Santiago, filial de nuam, en los últimos ocho años fueron 17 emisores los que realizaron colocaciones de bonos sostenibles, sociales, SLB -por sus siglas en inglés-, verdes y azules.
Dentro de las empresas están Aguas Andinas, Arauco, BancoEstado, Bci, Caja Los Andes, Caja Los Héroes, CMPC, Coopeuch, Copec, Enaex, Engie, Esval, Hortifrut, ILC, SONDA, Tanner y la Tesorería General de la República.
En ese periodo de tiempo, los emisores antes mencionados superaron los US$ 5.130 millones en bonos. Debido a lo trascendental de este hito para el mercado nacional, la Bolsa de Santiago decidió reconocer a las compañías que han apostado por colocaciones en renta fija.
Juan Andrés Camus, presidente de la Bolsa de Santiago y vicepresidente de nuam, comentó que el rol de los mercados de capitales es movilizar el ahorro hacia inversión productiva que impulse el crecimiento económico. “Cuando el financiamiento se orienta a proyectos sostenibles, el impacto es aún mayor, porque fortalece tanto a las empresas como a la infraestructura financiera que sostiene el desarrollo de nuestras economías”, señaló Camus.
Cada emisión de bonos etiquetados representa, en este contexto, una doble señal de confianza: por un lado, inversionistas que están dispuestos a canalizar capital hacia proyectos con impacto desde el mercado chileno; y por otro, emisores que optan por estructurar su financiamiento bajo estándares sostenibles dentro del propio mercado local.
“El crecimiento de este tipo de instrumentos demuestra que el mercado chileno no solo está recuperando dinamismo, sino también evolucionando en calidad, estándares y propósito, alineándose cada vez más con las tendencias globales de financiamiento sostenible”, dijo Camus.
Este proceso se conecta con la evolución que impulsa nuam, orientada a construir mercados más profundos, líquidos y conectados con las necesidades de desarrollo de la región.