MADRID 20 Mar. (EUROPA PRESS) -
La Agencia Internacional de la Energía (AIE) ha presentado a los gobiernos un decálogo de medidas de gestión de la demanda de empresas y hogares para "reducir rápidamente" su demanda de petróleo en respuesta a la guerra en Oriente Próximo, incluyendo apostar por el teletrabajo y el transporte público, así como desincentivar el uso del vehículo privado, reducir los límites de velocidad en autopista o evitar cuando sea posible los viajes en avión.
"La guerra en Oriente Próximo está generando una grave crisis energética, incluyendo la mayor interrupción del suministro en la historia del mercado petrolero mundial", indicó el director ejecutivo de la AIE, Fatih Birol, para quien, de no alcanzarse una pronta solución, las repercusiones en los mercados energéticos y las economías "se agravarán cada vez más".
De este modo, tras la liberación de 426 millones de barriles de las reservas de emergencia de sus miembros, acordada la semana pasada, la AIE plantea una batería de medidas "inmediatas y concretas" que los gobiernos, las empresas y los hogares pueden adoptar para mitigar los efectos de la crisis en la demanda.
"Las medidas del lado de la oferta por sí solas no pueden compensar completamente la magnitud de la interrupción", señala la institución, por lo que abordar la demanda es una herramienta fundamental e inmediata para aliviar la presión sobre los consumidores, mejorando la asequibilidad y apoyando la seguridad energética.
En cualquier caso, reitera que restablecer el tránsito a través del estrecho de Ormuz sigue siendo esencial para estabilizar los mercados energéticos mundiales, ya que es la vía por la que circula normalmente alrededor del 20% del consumo mundial de petróleo, lo que equivale a unos 20 millones de barriles diarios de crudo y productos derivados.
El decálogo de la AIE se centra principalmente en el transporte por carretera, que representa alrededor del 45% de la demanda mundial de petróleo, aunque las medidas también abarcan la aviación, los hábitos de trabajo, la cocina y la industria.
"Su adopción generalizada, siempre que sea posible, amplificaría su impacto global y ayudaría a amortiguar el impacto", defiende la agencia, para la que los gobiernos "pueden dar ejemplo" mediante medidas del sector público, acciones regulatorias e incentivos específicos, garantizando al mismo tiempo que el apoyo a los consumidores sea oportuno y se centre en quienes más lo necesitan.
A este respecto, recuerda que la experiencia de crisis anteriores demuestra que los mecanismos de apoyo bien enfocados son más eficaces y fiscalmente sostenibles que los subsidios generalizados.
MEDIDAS.
En su propuesta, la AIE señala en primer lugar que reforzar la apuesta por el teletrabajo puede reducir significativamente el consumo de petróleo al evitar los desplazamientos y calcula que, a nivel nacional, tres días adicionales de teletrabajo, cuando sea factible, podrían reducir el consumo de petróleo de los automóviles entre un 2% y un 6%, con reducciones potenciales promedio de alrededor del 20% para los conductores individuales.
Además, recomienda rebajar los límites de velocidad en las autopistas en al menos 10 km/h para reducir entre un 5% y un 10% el consumo de carburante, así como fomentar el transporte público, lo que ayudaría a recortar entre un 1% y un 3% a nivel nacional la demanda de petróleo.
Asimismo, plantea que alternar el acceso de vehículos privados a las carreteras de las grandes ciudades en días diferentes puede reducir la congestión y el consumo excesivo de combustible, con una rebaja estimada del consumo del 1% al 5%, mientras que fomentar el uso compartido de vehículos y adoptar prácticas de conducción eficientes podría suponer un ahorro de entre el 5% y el 8%.
Otras medidas relacionadas con el transporte por carretera contemplan impulsar la conducción eficiente para vehículos comerciales y de reparto de mercancías para reducir el consumo de diésel, así como desviar el uso de GLP del transporte para preservar este combustible para cocinar y otras necesidades esenciales.
En otros ámbitos, la AIE propone evitar los viajes en avión cuando existan alternativas, lo que permitiría un ahorro de queroseno de entre el 7% y el 15%, además de apostar cuando sea posible por soluciones de cocina modernas, ya que la cocina eléctrica y otras opciones más modernas puede reducir la dependencia del GLP.
Asimismo, propone aprovechar la flexibilidad de las materias primas petroquímicas e implementar medidas de eficiencia y mantenimiento a corto plazo.