MADRID 16 Mar. (EUROPA PRESS) -
El ministro de Exteriores de Kenia, Musalia Mudavani, ha anunciado este lunes que Nairobi y Moscú han acordado poner fin al reclutamiento de ciudadanos kenianos para combatir en la guerra de Ucrania, iniciada por el presidente ruso Vladimir Putin el 24 de febrero de 2022.
"Hemos acordado (junto con Rusia) que los kenianos no serán reclutados a través del Ministerio de Defensa. Ya no podrán alistarse en las operaciones especiales (en alusión a la guerra de Ucrania)", ha señalado durante una rueda de prensa tras mantener una reunión con su homólogo ruso, Sergei Lavrov, en Moscú.
Mudavani ha detallado así se llevarán a cabo los servicios consulares pertinentes "para que los kenianos que puedan necesitar asistencia o visitas en hospitales puedan recibirlas a través de los canales diplomáticos adecuados".
"Como resultado de las preocupaciones expresadas por familias kenianas en Nairobi, creemos que hemos encontrado un punto en común para que no haya más alistamientos", ha señalado, agregando además que Kenia no busca, "bajo ningún concepto", que la asociación entre ambos países se base únicamente en este tipo de operaciones.
En este sentido, ha recordado que "Kenia y Rusia mantienen una alianza desde hace más de 60 años". "Casi inmediatamente después de nuestra independencia, Rusia fue uno de los primeros países en reconocerla", ha indicado Mudavadi.
Por su parte, Lavrov ha indicado ante las preocupaciones de Nairobi que todos los kenianos que firmaron contratos para participar en la guerra de Ucrania "lo hicieron voluntariamente" y de acuerdo a la legislación rusa, puesto que una vez finalizados, "no se requiere la repatriación" de estos ciudadanos extranjeros.
"Simplemente se convierten en personas sin contrato y pueden decidir sus acciones como deseen. Además, incluso durante la vigencia del contrato, el ciudadano keniano, o de cualquier otro país, puede suspender su participación por diversos motivos", ha dicho.
Asimismo, el titular de Exteriores ruso ha coincidido con su homólogo keniano en que esta cuestión "no debería dominar las relaciones ruso-kenianas", que "cuentan con una larga historia de lucha conjunta por la justicia".
El objetivo de la visita era "dialogar directamente con las autoridades rusas y prevenir riesgos derivados de prácticas de reclutamiento engañosas o falsas promesas de empleo". Los servicios de Inteligencia kenianos creen que más de 1.000 ciudadanos viajaron a Rusia bajo la promesa de obtener contratos bien remunerados, si bien luego eran reclutados en las filas del Ejército ruso.