El país ha comenzado una verdadera “cuenta regresiva”. El próximo 1 de diciembre de 2026 entrará en vigencia la nueva Ley de Protección de Datos Personales (Ley N° 21.719), una normativa que moderniza la regulación vigente tras 25 años, crea la Agencia de Protección de Datos Personales, establece estrictas normas de consentimiento e impone multas severas por el mal uso de información. La implementación de este marco regulatorio recaerá sobre el nuevo gobierno, marcando un hito en la historia digital del país, pero también encendiendo las alarmas entre aquellas industrias u organizaciones que aún no estén preparadas.
Para analizar la urgencia de este escenario, Ricoh —empresa tecnológica líder en automatización y digitalización de procesos— organizó el evento "Ricoh Experience: Liderazgo e Innovación con Propósito". El encuentro reunió a destacadas expertas para debatir cómo la irrupción de la Inteligencia Artificial (IA), la ciberseguridad y el diseño de los espacios de trabajo deben alinearse aceleradamente con la nueva ley.
La IA Agéntica: el motor de la transformación
Sandra Guazzotti —reconocida líder tecnológica en América Latina, exejecutiva de gigantes como Oracle y Google, y actual directora de empresas— fue la encargada de abrir el panel abordando la inminente automatización a través de la “tercera ola” tecnológica: la Inteligencia Artificial agéntica. “Esta es la etapa en la que estamos entrando ahora. Aquí la IA ya no solo responde o genera texto, sino que tiene la capacidad de actuar por nosotros”, explicó Guazzotti. La experta enfatizó que para hacer frente a los nuevos volúmenes de información y exigencias operativas, las organizaciones deben salir de la fase de “pilotos eternos” y operar con una verdadera claridad estratégica, utilizando agentes autónomos para escalar su productividad.
El desafío legal: "un proceso continuo"
Esta automatización será fundamental para cumplir con el nuevo marco legal, según advirtió Romina Garrido, abogada y recién asumida subsecretaria de Telecomunicaciones. “La ley de datos es un proceso continuo que nos va a mantener permanentemente tensionados, porque las personas van a adquirir nuevos derechos y van a poder estar permanentemente auditando nuestros sistemas”, subrayó Garrido. La autoridad destacó la urgencia de utilizar la tecnología para el descubrimiento y gestión de datos, alertando que las empresas que aún manejan archivos físicos históricos (de cinco años hacia atrás) enfrentarán una tarea imposible si no inician hoy un proceso profundo de digitalización para poder dar respuesta a las solicitudes ciudadanas en los plazos legales.
La urgencia de la ciberseguridad: "Ya estamos atrasados"
Cerrando el ciclo técnico, Carolina Pizarro, experta en ciberseguridad y co-fundadora & CEO de Aura Cybersecurity, fue enfática respecto a las vulnerabilidades actuales frente a este reloj que corre. “Respecto a la Ley de Datos Personales, escucho a muchos decir que recién entrará en vigor en diciembre de 2026. La realidad es que ya estamos atrasados”, sentenció Pizarro.
La experta alertó sobre la falta de “higiene digital” en las rutinas de trabajo diarias. Al utilizar herramientas de IA abierta, como ChatGPT, para redactar minutas o procesar nóminas, se está “exponiendo a la organización a un riesgo reputacional crítico”. Asimismo, advirtió que prácticas comunes del teletrabajo, como conectarse a redes Wi-Fi públicas en cafés, vulneran directamente los estándares que hoy exige la Ley Marco de Ciberseguridad.
A nueve meses del 1 de diciembre de 2026, la conclusión de las expertas en Ricoh Experience es unánime: la adaptación a la nueva Ley de Datos Personales no es solo un trámite legal. Es un avance que exige una transformación organizacional integral que combine la automatización inteligente, la protección rigurosa de los datos y la creación de espacios de trabajo digitales que sean seguros, éticos y verdaderamente equitativos.