José Antonio Kast entregó este miércoles su primer discurso como Presidente de Chile desde los balcones del Palacio de La Moneda. En su intervención, marcó el tono de lo que denominó un "gobierno de emergencia" para enfrentar la situación actual de la nación. Afirmó que "nos entregan un país en peores condiciones de las que podíamos imaginar. Un país con sus finanzas públicas debilitadas. Un país donde el crimen organizado y el narcotráfico han avanzado. Un país donde las familias se sienten abandonadas por el Estado”.
La autoridad apuntó que “decir que recibimos el país en malas condiciones no es excusa. Lo decimos porque Chile merece conocer la verdad. Porque cuando se oculta el diagnóstico, los tratamientos fracasan. Y porque la ciudadanía tiene todo el derecho a saber qué se hizo y qué se dejó sin hacer”.
Con todo, subrayó su compromiso en materia de gestión. “Nos hemos preparado para asumir con responsabilidad, seriedad y rigor. Porque no solo venimos a trabajar, hemos venido a cumplir”, consignó. “Para enfrentar estas emergencias —en seguridad, en salud, en educación, en empleo y tantas otras—, Chile necesita un gobierno de emergencia. Y eso es lo que vamos a tener”, dijo. Según declaró, su gobierno trabajará "por los chilenos y para los chilenos", labor que comenzaba de inmediato. “Un gobierno de emergencia no es un eslogan. Es orden donde hay caos. Es alivio donde hay dolor. Es mano firme donde hay impunidad”, enfatizó.
Respaldo a las fuerzas del orden
El Mandatario aseguró que “queremos decirle a nuestros Carabineros, a nuestra Policía de Investigaciones, a nuestros gendarmes y a nuestras Fuerzas Armadas que tendrán todo el respaldo de la ley, los recursos del Estado y la voluntad política que durante tanto tiempo les faltó (...) Nunca más, un funcionario de orden y seguridad enfrentará solo la violencia mientras algunos miran para el lado. Este gobierno no llegó a administrar lo existente”, aseveró respecto a la protección de la labor de las instituciones a cargo de la seguridad.
Implacable contra la corrupción
“Seremos implacables con quienes roben el dinero de los chilenos, con quienes abusen del poder, con quienes usen el Estado para enriquecerse”, afirmó la autoridad.
Además, recordó que el compromiso del gobierno “es que el Presidente, los ministros, y cada uno de los funcionarios, nos ocupemos de servir a los chilenos. No se viene a robar, no se viene a estafar, no se viene a sacar la vuelta. Todas las autoridades, todos los funcionarios, estarán al servicio de la Patria, y el que no cumpla, se va”.
“Chile tiene adversarios reales"
El Mandatario advirtió que “Chile tiene adversarios reales y no son los que piensan distinto a nosotros en política. No son los que votan diferente. Son quienes se han tomado nuestros barrios. Son quienes han corrompido a nuestros jóvenes. Son quienes han sembrado el terror en las poblaciones”, sin olvidar que “también son adversarios de Chile quienes han ingresado vulnerando nuestras fronteras para delinquir, para explotar a otros o para convertir nuestro suelo en tierra de nadie”.
“A los adversarios de Chile, les digo, no vamos a negociar”, remarcó el Jefe de Estado, "los vamos a perseguir, los vamos a encontrar, los vamos a juzgar, y los vamos a condenar”, sostuvo. Por lo pronto, manifestó su confianza en que el país volverá a un "futuro esplendor", asegurando que comienza una “nueva era”.
La jornada incluyó el cambio de mando en el Congreso Nacional antes de su llegada a la sede de gobierno para dirigirse a sus seguidores en la Plaza de la Constitución.