La implementación inicial de la Ley N.º 21.757, que establece cuotas de mujeres en los directorios de sociedades anónimas abiertas y especiales, muestra resultados heterogéneos entre las compañías del índice IPSA. Un análisis de la Facultad de Negocios y Tecnología de la Universidad UNIACC, basado en datos de la Comisión para el Mercado Financiero (CMF) a enero de 2026, revela una marcada disparidad en la representación femenina dentro de los órganos de decisión corporativa.
El estudio muestra que solo tres compañías alcanzan o superan el 40% de participación femenina: Banco Santander-Chile (44%), Enel Chile (43%) y Engie Energía Chile (43%). Un segundo grupo, con representación entre 25% y 33%, incluye a Cencosud (33%), Aguas Andinas (29%), CAP (29%), Concha y Toro (29%), ILC (29%) y SMU (25%).
En contraste, varias compañías presentan porcentajes críticos: CMPC, Colbún, Copec, Entel, Falabella y Ripley tienen apenas un 22% de mujeres; Embotelladora Andina alcanza un 21% y Banco de Chile un 18%.
Entre los casos más extremos, Cencosud Shopping, Enel Américas, SalfaCorp y Vapores (CSAV) registran 14%; Bci, Itaú, LATAM Airlines, Quiñenco y SQM, 13%; Mall Plaza y Parque Arauco, 11%. Por el contrario, CCU e IAM no cuentan con mujeres en sus directorios, mientras que la mayoría de las empresas se ubica por debajo del 30% de representación femenina.
Según explicó Erik Escalona, decano de la Facultad de Negocios y Tecnología de la Universidad UNIACC, “la implementación inicial de la Ley 21.757 refleja avances incipientes en diversidad de género, concentrados en bancos y empresas energéticas, pero todavía existe un amplio segmento de compañías con baja representación femenina o nula. Esto evidencia la necesidad de reforzar políticas internas, supervisión regulatoria y cultura corporativa para cerrar la brecha y avanzar hacia directorios más equitativos en Chile”.
Agregó que “en un mercado cada vez más cambiante y competitivo, la diversidad en los directorios ya no es solo reputación: es gobernanza y administración del riesgo. Desde la teoría de los stakeholders, cuando no se incorpora a mujeres se subrepresenta a actores clave —trabajadores, clientes, comunidades e inversionistas—. Por eso, si las empresas IPSA continúan bajo el 30% y aún existen compañías con 0%, la brecha no es solo un número: quiebra la coherencia entre el relato y las estrategias de sostenibilidad, debilita el pilar social, se distancia del ODS 5 y termina impactando la calidad de las decisiones, la confianza del mercado y, finalmente, el valor de la empresa y su patrimonio”.
Además, el análisis reveló que la comparación internacional evidencia que el promedio de mujeres en directorios del IPSA es de 20,6%, por debajo del 29% registrado en promedio por la OCDE, lo que resalta la necesidad de reforzar políticas de inclusión y diversidad en el país.
El análisis por sector confirma que bancos y energéticas presentan mejores porcentajes de mujeres, mientras que retail, minería y construcción siguen mostrando rezago en representación femenina. “Estos hallazgos evidencian avances iniciales, pero también desafíos persistentes que requieren atención de los comités de nominación y de las políticas corporativas de diversidad”, aseguró Escalona.