(www.minagri.gob.cl)
En el marco del lanzamiento del Año Internacional de la Mujer Agricultora 2026, la ministra de Agricultura, Ignacia Fernández, destacó el rol estratégico que cumplen las mujeres rurales en la seguridad alimentaria y el desarrollo territorial de América Latina y el Caribe, subrayando la necesidad de avanzar en políticas públicas que reduzcan las brechas estructurales que aún enfrentan.
Durante la actividad, la ministra Fernández señaló que la igualdad de género es un factor clave para el desarrollo sostenible del sector. “La igualdad de género es, por cierto, una agenda de derechos, pero también es una condición de viabilidad económica y de estabilidad territorial para nuestra región”, afirmó.
En América Latina y el Caribe, las mujeres representan el 36 % de la fuerza laboral de los sistemas agroalimentarios y desempeñan un rol especialmente relevante en las etapas no agrícolas de la cadena alimentaria. De acuerdo con datos de FAO, siete de cada diez mujeres participan en actividades de transformación, comercialización y distribución de alimentos, contribuyendo a la agregación de valor y al dinamismo de las economías locales.
“América Latina es una región estratégica para la seguridad alimentaria global, pero esa capacidad productiva descansa en gran medida sobre el trabajo de las mujeres. Son ellas quienes sostienen buena parte de la agregación de valor, la circulación local de alimentos y la resiliencia de las comunidades frente a crisis y desastres”, sostuvo la ministra Fernández.
Tal como lo planteo la secretaria de Estado, las mujeres rurales continúan enfrentando importantes desigualdades. Persisten brechas en el acceso a la tierra, al agua, al financiamiento, a la innovación y a los mercados, así como una sobrecarga de trabajo doméstico y de cuidados no remunerado que limita sus oportunidades de desarrollo económico.
En Chile, la pobreza por ingresos en mujeres rurales alcanza cerca del 25 %, una cifra superior a la de los hombres rurales y a la de las mujeres urbanas. En este escenario, la ministra Fernández destacó que el Gobierno del presidente Boric ha incorporado el enfoque de género como un eje transversal de su política sectorial.
Algunas de las medidas implementadas son el fortalecimiento del Programa Mujeres Rurales desarrollado por el Instituto de Desarrollo Agropecuario (INDAP) en conjunto con Fundación para la Promoción y Desarrollo de la Mujer (PRODEMU), ampliando el acceso de las participantes a inversión productiva, capacitación y redes de comercialización.
Asimismo, se creó un concurso nacional de la Ley de Fomento al Riego exclusivo para mujeres, impulsando un acceso más equitativo a este recurso estratégico en un contexto de crisis hídrica. “En Chile hemos decidido abordar estas brechas con transformaciones estructurales. No se trata solo de visibilizar el aporte de las mujeres rurales, sino de garantizar que tengan acceso real a tierra, agua, financiamiento, tecnología y espacios de decisión”, enfatizó Fernández.
En esa línea, la autoridad anunció que el Ministerio de Agricultura lanzará la próxima semana la Estrategia Sectorial para Mujeres Rurales en el Agro 2025-2035, elaborada junto a FAO, la que busca orientar la política pública durante la próxima década para cerrar brechas productivas y fortalecer el liderazgo económico femenino en el sector.
Junto con eso y entre los avances recientes, la ministra Fernández destacó que por primera vez las mujeres superaron a los hombres como principales receptoras de proyectos individuales de riego tecnificado financiados mediante bonificaciones del Estado, lo que representa —según indicó— “una señal concreta de redistribución de activos productivos tan estratégicos como el agua”.
Finalmente, Fernández sostuvo que el Año Internacional de la Mujer Agricultora debe marcar un punto de inflexión para la región. “Hoy ya no hablamos solo de beneficiarias. Hablamos de lideresas productivas, innovadoras, guardianas de la biodiversidad y constructoras de la seguridad alimentaria. Cuando las agricultoras avanzan, no solo avanzan sus comunidades: avanza América Latina y avanza el mundo”, concluyó.