BRUSELAS 5 Mar. (EUROPA PRESS) -
La Comisión Europea registró 4.671 alertas por productos no alimentarios peligrosos en 2025, la cifra más alta desde la creación del sistema europeo de alerta rápida en 2003, según el informe anual presentado este jueves, que además señala que el 43% de los productos detectados tenían origen chino.
El documento indica que el número de notificaciones aumentó un 13% respecto a 2024 y se ha más que duplicado en comparación con 2022, mientras que las autoridades nacionales adoptaron 5.794 medidas de seguimiento, un 35% más que el año anterior, para retirar o restringir la venta de productos peligrosos.
"Los bienes de consumo forman parte de nuestra vida diaria. Vengan de donde vengan y cualquiera que sea su finalidad, deben ser seguros para nuestra salud y para el medio ambiente", ha señalado el comisario de Democracia, Justicia, Estado de Derecho y Protección del Consumidor, Michael McGrath, en rueda de prensa.
En cuanto al origen de los artículos detectados, McGrath ha señalado que casi tres cuartas partes de los productos peligrosos procedían de fuera de la UE, y que el 43% de las alertas correspondieron a artículos fabricados en China, lo que ha llevado a Bruselas a reforzar la cooperación con las autoridades del país asiático para garantizar el cumplimiento de las normas europeas de seguridad.
"Esperamos que, cuando los productos se envían a la Unión Europea y los consumidores los compran aquí, se respeten y se cumplan nuestras normas", ha señalado, al tiempo que ha advertido de que, cuando se detecta un artículo peligroso fabricado en China, las autoridades deben "rastrear su origen, identificar al vendedor o al fabricante y asegurarse de que se retire del sistema".
En cuanto a la distribución de las notificaciones dentro de la UE, Italia fue de nuevo el país que registró más alertas, seguido por Alemania y Francia, según los datos del informe, que recoge los avisos remitidos por los organismos nacionales de vigilancia del mercado al sistema europeo de alerta rápida.
COSMÉTICOS Y JUGUETES, LOS PRODUCTOS MÁS NOTIFICADOS
Los cosméticos fueron el tipo de producto peligroso notificado con mayor frecuencia en 2025, con un 36% del total de alertas, seguidos de juguetes (16%) y aparatos y equipos eléctricos (11%).
El principal motivo de alerta fueron los riesgos para la salud derivados de sustancias químicas peligrosas, que representaron más de la mitad de las notificaciones (53%), por delante del riesgo de lesiones (14%) y de asfixia (9%).
En el caso de los cosméticos, casi ocho de cada diez alertas estaban relacionadas con la presencia de BMHCA, una fragancia sintética prohibida que puede causar irritación cutánea y afectar al sistema reproductivo.
Las autoridades también notificaron por primera vez esmaltes de uñas con TPO, una sustancia prohibida desde 2025 por sus posibles riesgos para la salud prenatal y por provocar reacciones alérgicas.
RETIRADAS DEL MERCADO Y VIGILANCIA ONLINE
Las autoridades nacionales adoptaron 5.794 acciones de seguimiento tras las alertas registradas, que incluyeron retirar productos del mercado, detenerlos en las fronteras, ordenar su eliminación de plataformas de comercio electrónico o exigir su recuperación a los consumidores.
Según ha explicado el comisario, el sistema permite que "una sola alerta pueda proteger a cientos o incluso miles de consumidores", ya que la información se comparte de forma inmediata entre las autoridades de vigilancia de toda la UE y del Espacio Económico Europeo.
El informe también subraya el impacto del crecimiento del comercio electrónico, con más de 15 millones de pequeños paquetes que entran cada día en la Unión Europea, una cifra que sigue aumentando.
NUEVAS NORMAS DE SEGURIDAD
La Comisión destaca que la UE ha reforzado recientemente su legislación en materia de seguridad de los productos, y el nuvo reglamento obliga ahora a los mercados en línea que operan en la UE a registrarse en el portal Safety Gate y a designar un punto de contacto único.
De cara a los próximos meses, Bruselas prepara nuevas inspecciones coordinadas en línea para comprobar el cumplimiento de las normas europeas de seguridad y prevé actualizar las reglas de vigilancia del mercado en la futura Ley Europea de Productos, prevista para finales de este año.