MADRID 2 Mar. (EUROPA PRESS) -
Un consorcio liderado por el fondo estadounidense BlackRock y el sueco EQT ha anunciado este lunes que comprará la compañía eléctrica y de servicios públicos norteamericana AES Corporation por 10.700 millones de dólares (9.144 millones de euros).
Según se desprende del pliego de la operación, BlackRock participará en la misma de la mano de Global Infrastructure Partners (GIP) y EQT a través de EQT Infrastructure VI Fund. Asimismo, intervendrán el fondo de pensiones de funcionarios de California (Calpers) y Qatar Investment Authority (QIA).
El grupo abonará 15 dólares (12,82 euros) por acción en efectivo, lo que equivale a una prima del 40,3% respecto de la media ponderada de los 30 días anteriores al 8 de julio de 2025, día en el que trascendió a la prensa la posibilidad de una operación. Esta se completará a finales de 2026 o principios de 2027.
El valor total de la adquisición se eleva hasta los 33.400 millones de dólares (28.543 millones de euros) de computarse la deuda circulante. Según el consorcio, la compra permitirá a AES crear valor a largo plazo en el sector eléctrico regulado y de renovables en Estados Unidos y de infraestructuras energéticas críticas en Latinoamérica.
"Esperamos poder aprovechar la experiencia de GIP en inversiones de infraestructuras energéticas, así como nuestras capacidades operativas, para ayudar a acelerar el compromiso de AES de satisfacer las necesidades del mercado en materia de energía asequible, segura y fiable", ha afirmado el presidente y consejero delegado de GIP, Bayo Ogunlesi.
"La compra de AES por parte de EQT respaldará el crecimiento y la modernización de las infraestructuras energéticas críticas que sustentan la seguridad energética, la electrificación, la digitalización y los sistemas eléctricos resilientes en mercados clave", ha indicado, de su lado, el jefe de infraestructuras de EQT, Masoud Homayoun.
El presidente del consejo de administración de AES, Jay Morse, ha defendido la operación dado que, de no salir adelante, su compañía necesitaría reducir o eliminar el reparto de dividendos. En su defecto, se tendría que realizar una "sustancial" ampliación de capital.