La entrada en vigencia de la restricción del uso de celulares en colegios marca un punto de inflexión en la discusión sobre infancia y tecnología en Chile. La decisión responde a una preocupación legítima, pero también nos invita a mirar más allá de la sala de clases.
La Radiografía Digital 2025, elaborada por Claro junto a Criteria, entrega señales claras. Niños, niñas y adolescentes pasan en promedio 3,8 horas diarias en actividades de ocio en internet. Sin embargo, junto a eso, un 63% reconoce que pasa demasiado tiempo conectado. Es decir, no estamos frente a una generación indiferente, sino a una que percibe el desbalance, pero requiere apoyo para gestionarlo.
El estudio ahonda aún más respecto al papel de acompañamiento emocional que cumple el internet en sus vidas. 6 de cada 10 encuestados mencionó que vio en la red una forma de escapar de la soledad o el aburrimiento. No obstante, un 68% confesó que buscaría ayuda en sus madres ante situaciones incómodas. Esto refleja que el vínculo y la confianza siguen siendo la principal herramienta de protección.
La restricción en los colegios puede contribuir a recuperar espacios de concentración y sana convivencia. Pero el bienestar digital no se construye solo limitando el uso, sino promoviendo hábitos, acuerdos familiares y competencias para desenvolverse en un entorno donde la inteligencia artificial –con aplicaciones como ChatGPT posicionándose entre las más utilizadas– ya forma parte de la experiencia cotidiana.
El desafío es construir entornos digitales más seguros. Esto implica una responsabilidad compartida y una mirada integral que combine regulación, educación y diseño con estándares de protección. Porque más que desconectar, el objetivo es que la conexión sea en un ambiente saludable y acompañado.
Cyntia Soto Cifuentes
Gerente de Sostenibilidad y Responsabilidad Corporativa de Claro Chile