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Cyntia Soto |
La entrada en vigencia de la restricción del uso de celulares en colegios marca un punto de inflexión en la discusión sobre infancia y tecnología en Chile. La decisión responde a una preocupación legítima, pero también nos invita a mirar más allá de la sala de clases.
Ante los riesgos asociados al uso de la tecnología por parte de niñas, niños y adolescentes, a menudo quedamos atrapados en un debate de dos polos: la prohibición como respuesta rápida o el “dejar hacer” sin mayor intervención. Sin embargo, si la conversación se agota ahí, corremos el riesgo de llegar tarde al tema de fondo. Ellos continuarán conectados, solo que con menos acompañamiento, menos herramientas y mayor exposición.