MADRID, 19 Ene. (EUROPA PRESS) - El derrocado sah de Irán, Reza Pahlavi, ha prometido que "regresará a Irán" y ha asegurado que las protestas de las últimas semanas reflejan que la población "reclama un nuevo camino creíble hacia adelante", antes de pedir a la comunidad internacional que "apoye totalmente" a los que piden la caída de la República Islámica.
"El pueblo iraní está adoptando medidas decisivas sobre el terreno. Es momento de que la comunidad internacional les apoye totalmente", ha dicho. "El pueblo de Irán se ha alzado para recuperar su país. La Historia honrará a los que estén de su lado", ha afirmado en un vídeo publicado a través de redes sociales.
Así, ha denunciado que los iraníes "son masacrados en las calles y en sus hogares de un régimen que no muestra piedad", al tiempo que ha cifrado en "más de 12.000" los muertos "en 48 horas" por parte de las fuerzas de seguridad. "Un asesinato cada catorce segundos", ha señalado, una cifra rechazada por las autoridades durante los últimos días.
"La batalla en Irán hoy no es una entre la reforma y la revolución, sino una entre la ocupación y la liberación. La gente ya ha elegido su bando", ha manifestado. "Sus cabezas están ensangrentadas, pero no inclinadas. Pese a las mentiras que se escucha por parte del régimen, su sed de sangre no ha disminuido. La matanza no ha terminado", ha zanjado.
Pahlavi, quien lleva en el exilio desde 1979, cuando la Revolución Islámica derrocó a su padre, Mohamad Reza Shah, ha intentado capitalizar las últimas protestas por la crisis económica y el empeoramiento de la calidad de vida para posicionarse como una figura en una posible transición, si bien no parece contar con una base de apoyo, tampoco entre los manifestantes que se movilizan desde hace años contra las autoridades.
De hecho, durante los últimos días ha presentado un plan político que pondría en marcha en caso de que caiga el Gobierno y él regrese al poder, al tiempo que ha prometido poner fin al "programa militar nuclear de Irán" --que Teherán niega que exista-- y firmar un acuerdo de normalización de relaciones con Israel, además de estrechar lazos con Estados Unidos.
Irán ha afirmado que las manifestaciones derivaron en violencia para dar una "excusa" al presidente estadounidense, Donald Trump, para intervenir militarmente. Por ello, ha abogado ante Washington por un proceso de diálogo para resolver las diferencias, si bien ha afirmado que el país está "preparado" para hacer frente a un conflicto bélico.