Sr. Director,
La gestión del agua en Chile es una contienda desigual. Mientras algunas Juntas de Vigilancia han logrado modernizarse con telemetría y automatización, muchas otras enfrentan la crisis hídrica con herramientas insuficientes, dependiendo de esfuerzos individuales y un cofinanciamiento estatal irregular.
En países como España y EE.UU., el financiamiento permanente permite renovar infraestructura y adoptar tecnología de manera continua. En Chile, en cambio, la modernización depende del bolsillo de cada organización, sin un plan coordinado de largo plazo.
Si no reducimos la brecha tecnológica en la gestión del agua, seguiremos con un sistema desigual: unos pocos adaptados y el resto vulnerables a sequías e inundaciones. No basta con regulaciones o subsidios aislados; necesitamos un compromiso real entre usuarios, empresas y el Estado para garantizar herramientas que permitan gestionar el recurso con información y eficiencia.
En el Día Mundial del Agua, la reflexión es clara: sin datos, sin tecnología y sin planificación, seguiremos reaccionando en vez de prevenir. Como en Iquique hace más de 140 años, la diferencia entre resistir y avanzar no está solo en la voluntad, sino en contar con las herramientas adecuadas. Es hora de navegar con un barco capaz de enfrentar la tormenta del cambio climático.
Emilio de la Jara,
CEO de Capta Hydro