Sr. Director,
La última encuesta de la Dirección del Trabajo y el INE que mide el estado y las condiciones de las relaciones laborales, demuestran que dos de diez chilenos están sindicalizados, llegando a un 19,9%.
Vemos que el sector público -donde la actividad sindical concentra una alta tasa adhesión-, hay mayor seriedad de sus dirigentes, debido a los resultados alcanzados en beneficio de las bases, siendo un notorio ejemplo el incentivo al retiro permanente conseguido por la Confusam este mes. En cambio, el sector privado se caracteriza por la desconfianza hacia los sindicatos, lo que obedece a que una buena parte de sus dirigentes han desviado su camino, aprovechándose de estas entidades para empujar una futura carrera política -ya hemos conocido varios casos-, olvidando, lamentablemente, que están llamados a defender los derechos de sus asociados y no sus propios intereses.
Su patente egoísmo compromete el éxito del movimiento sindical chileno y la estabilidad de los trabajadores, de manera que mientras dichas personas sigan instrumentalizando estas organizaciones, el porcentaje de participación sindical no despegará.
Óscar Olivares
Académico Escuela de Derecho
Universidad Autónoma