MADRID 24 Ene. (EUROPA PRESS) -
El primer ministro húngaro, Viktor Orbán, ha instado a la UE a replantearse la estrategia de sanciones a Rusia en vÃsperas de su renovación y ha asegurado que, pese a las exenciones de las que se ha beneficiado HungrÃa, estos castigos le han supuesto ya 19.000 millones de euros en pérdidas.
La UE ha impuesto hasta el momento 15 paquetes de sanciones contra el Kremlin y su órbita polÃtica y empresarial, en virtud de un régimen que deben prorrogar cada seis meses y que expira a finales de este mes.
El Gobierno de HungrÃa ha elevado el tono, apelando a los efectos colaterales y presionando para que Ucrania acepte algún pacto que permita que el gas ruso pueda seguir circulando hacia Europa a través de territorio ucraniano.
Orbán ha asegurado en una entrevista radiofónica que las derivadas económicas son "desproporcionadas", según los extractos difundidos por el propio Gobierno y en los que, pese a todo, el primer ministro húngaro vaticina que el paÃs encara "un año fantástico".
Orbán, que ya condicionó la aprobación de paquetes previos de castigos hasta el último minuto, ha utilizado este tema para marcar distancias con Bruselas, tal como también ha hecho con otros temas como la inmigración, donde apuesta por "estrictos" controles.
En este sentido, ha defendido que las polÃticas que su Gobierno lleva años defendiendo son las que ahora se abren paso en otros paÃses y ha recordado el caso de Estados Unidos tras el retorno a la Casa Blanca de su aliado Donald Trump. HungrÃa "ya no está aislada", ha añadido, sino que forma parte de "una mayorÃa conservadora más amplia".
Dentro de esta ola, ha recalcado la coincidencia entre él y Trump con la doctrina de que "sólo existen dos géneros, hombre y mujer", al tiempo que ha defendido otros conceptos sociales conservadores como el matrimonio entre personas de distinsto sexo.