Con un llamado a fortalecer el compromiso con Chile y a ser referentes en materia de integridad y buenas prácticas, la Asociación de Empresas Familiares (AEF) -organización que promueve el desarrollo y la trascendencia de estas organizaciones en el país- celebró su 16º aniversario bajo el lema “Trascender: generaciones haciendo empresa”. En el evento, que congregó a 180 personas, Arturo Palma Matetic, presidente de la Asociación, convocó a las familias empresarias a robustecer sus estructuras familiares, para “permear a Chile con sus valores, su pasión por el emprendimiento y el desarrollo”.
El líder de la AEF enfatizó que en tiempos en que la confianza se ha vuelto un valor cada vez más escaso y la construcción de acuerdos se hace más difícil, “como empresarios tenemos un rol que cumplir y no podemos mantenernos al margen. Somos protagonistas del desarrollo y, por lo tanto, las señales que damos tienen que ser de credibilidad e integridad. Debemos ser ejemplo de buenas prácticas. Que nuestro actuar dé cuenta de los más altos estándares éticos y que demostremos con energía el compromiso de las familias empresarias con Chile. Nuestro país nos necesita”.
Como es tradición, en el encuentro se distinguió a grupos familiares y socios de la AEF que han destacado por sus valiosas contribuciones. Este fue el caso de las familias Cousiño (Viña Cousiño Macul), Mex (Empresas Torre) y Traverso (Empresas Traverso), las que recibieron el Reconocimiento a la Trascendencia de la Empresa Familiar por liderar compañías nacidas en el siglo XIX y que aún están en manos de la familia fundadora, haber integrado al menos a cuatro generaciones y constituir un referente de valores, aporte al desarrollo del país y a la sociedad chilena.
En la ocasión también se destacó con el Reconocimiento a la Trayectoria Empresarial a los hermanos Cayetano y Antonio Ferrán, segunda generación de la familia que se incorporó en 1920 a la tradicional panadería San Camilo, quienes han tenido un destacado rol en el desarrollo de la empresa.
“Se trata de familias empresarias e integrantes de ellas que, desde la resiliencia, el compromiso con Chile y el espíritu innovador, han impulsado el tránsito de emblemáticas empresas familiares que han logrado mantenerse vigentes, enfrentando crisis y adaptándose a los vaivenes de un país cambiante, forjando una trayectoria que ha dejado una profunda huella”, precisó Magdalena Díaz Le-Fort, gerenta general de la AEF, quien estuvo a cargo de la animación del evento junto a Amaro Gómez Pablos.
Cierre de Juan Sutil
Andrés del Río, vicepresidente de la AEF, además de los directores Claudia Fürst, Gabriela Salvador, Pilar Zabala y Maurizio Pancorvo, estuvieron presentes en el aniversario que contó también con la participación del empresario, líder gremial y socio AEF Juan Sutil, quien cerró el evento dedicando unas palabras a los asistentes. “Hemos visto empresas familiares que pueden pasar de generación en generación y que son fruto de acumular el trabajo que se transforma en capital y al que se le da un uso hacia la comunidad. Si tuviéramos más empresas de este calibre en Chile, ya hubiéramos logrado, quizás, el desarrollo”, afirmó.
“Los invito a que podamos llevar adelante lo que necesita este país: lograr el bienestar y el desarrollo, especialmente a través de las personas y las empresas, que son los únicos mecanismos para generar riqueza y el valor compartido que el país necesita”. concluyó.