En toda la región se observa un claro interés en la demanda por edificios de oficinas sostenibles, con espacios de calidad y que dispongan diversas comodidades. Específicamente Santiago y Bogotá han mostrado un crecimiento sostenido en términos de infraestructura urbana, lo que ha permitido la construcción de oficinas clase A o premium en ubicaciones estratégicas.
Así lo indica el último Market Beat Oficinas Sudamérica elaborado por Cushman & Wakefield al cierre del primer semestre del año, que da a conocer que Santiago y Bogotá son las ciudades que lideran en densidad de oficinas clase A por habitante en América Latina, con 1,75 y 1,77 millones de metros cuadrados de oficinas respectivamente.
“Las capitales de Chile y Colombia han mostrado un crecimiento sostenido en términos de infraestructura urbana, lo que ha permitido la construcción de oficinas en ubicaciones estratégicas que ofrecen condiciones competitivas en términos de ubicación, sostenibilidad, y calidad de construcción. Esto ha impulsado a los desarrolladores a ofrecer edificios con certificaciones verdes y a integrar amenities como eficiencia energética, transporte sostenible y espacios colaborativos”, analizó Ariel Benzaquen, country manager de Cushman & Wakefield Chile.
Santiago, además, destaca por ser la ciudad con la menor disponibilidad para arrendar oficinas en la región con 10,1% de vacancia, seguido de Bogotá (11%), Lima (15,1%), Buenos Aires (16,5%), São Paulo (18,2%) y Río de Janeiro (29,8%).
“En Santiago, al menos el 40% de los nuevos contratos son firmados por grandes empresas que priorizan oficinas diseñadas para promover la colaboración y la conexión entre los equipos, con el propósito de mejorar el entorno laboral y la calidad de vida de sus colaboradores”, señaló Benzaquen.
São Paulo lidera la demanda por oficinas premium
São Paulo es la ciudad con mayor demanda o absorción neta de Sudamérica, alcanzando los 40.738 m2, tras Lima y Río de Janeiro, con 23.101 m2 y 16.716 m2, respectivamente. En tanto, Buenos Aires muestra una actividad sostenida con 5.671 m2, indica el reporte de Cushman & Wakefield.
Por su parte, Bogotá tuvo valores negativos durante todo el semestre alcanzando una demanda (absorción neta) de -8.863, mientras que en Santiago alcanzó -4.505 m2, debido a la entrada de nuevos proyectos y a la liberación de espacios en el submercado de Santiago Centro.
Río de Janeiro y Santiago experimentan las mayores caídas en precios
El precio promedio de arriendo en las principales ciudades sudamericanas se situó en 18,52 USD/m2, lo que representa una disminución interanual de 7,6% respecto al primer semestre de 2023.
Según el análisis, la ciudad donde más cayó el precio de arriendo fue en Río de Janeiro en 28% alcanzando 29,8 USD/m2, incidido en gran medida por la devaluación del Real. Seguido por Santiago, con una caída del 9,3%, alcanzando los 20,95 USD/m2, “lo que se debe a un ajuste en los espacios de oficinas en todos los submercados, que están desocupados y buscan atraer la atención del mercado", puntualizó Ariel Benzaquen, country manager de Cushman & Wakefield Chile.
Por su parte, Sao Paulo cerró el semestre en 18,2 USD/m2; seguido de Buenos Aires en 16,5 USD BNA/m2 (BNA= Dólar Banco Nación), Lima con 16,1 USD/m2 y Bogotá con el menor valor: 11 USD/m2.
Proyecciones
Según el reporte de Cushman & Wakefield, la ciudad con más metros cuadrados bajo construcción es São Pablo, con un total de 394.740 m2, generando el crecimiento más alto de la región, aumentando 13,4% al cierre del primer semestre.
En tanto, Santiago proyecta un incremento en su inventario de oficinas premium de 9,04%, con lo que alcanzaría 1.894.964 m2 en 2026. Un panorama similar se observa en Bogotá, que aumentará en 8,12% en su inventario, acumulando un total de 1.911.622 m2.
Por otra parte, excluyendo Río de Janeiro que no posee obras en construcción actualmente, la ciudad con menos crecimiento proyectado es Lima, con 17.164 m2, lo cual implica una variación esperada de 1,2% hacia 2026.
A pesar de esto, en términos relativos la ciudad con más crecimiento proyectado es Buenos Aires, con una tasa de crecimiento futuro de 17,56% en dos años, incrementando en 306.397 m2 su inventario.