MADRID, 20 May. (EUROPA PRESS) La muerte del presidente de Irán, Ebrahim Raisi, en un accidente de helicóptero registrado el domingo en la provincia de Azerbaiyán Oriental (noroeste), sume al paÃs en un periodo de interinidad que estará encabezado por su hasta ahora vicepresidente, Mohamad Mojber, que se extenderá durante un plazo máximo de 50 dÃas, cuando la población deberá acudir a las urnas para elegir a su sucesor.
Raisi fue nombrado presidente del paÃs tras imponerse en las elecciones de 2021, cuando sucedió al moderado Hasán Rohani --quien ya habÃa cumplido su lÃmite de dos mandatos-- tras hacerse con una aplastante victoria después de que los principales candidatos reformistas y moderados fueran apartados de la carrera, marcando el regreso de los ultraconservadores del poder en el paÃs centroasiático.
A pesar de que las próximas elecciones estaban previstas por ello para el año que viene, su fallecimiento en el citado siniestro de helicóptero --en el que viajaba también su ministro de Exteriores, Hosein Amirabdolahian, también muerto junto al resto de ocupantes del aparato-- fuerza a la aplicación de las cláusulas constitucionales sobre estas situaciones, que prevén las celebración de elecciones en menos de dos meses.
"En caso de muerte, cese, dimisión ausencia o enfermedad que dure más de dos meses en el caso del presidente, o cuando su mandato haya terminado sin que se haya elegido a un nuevo presidente por algún impedimento, o en circunstancias similares, su vicepresidente primero asumirá, con la aprobación del lÃder (supremo de Irán), las competencias y funciones del presidente", recoge el artÃculo 131 de la Constitución iranÃ.
Este mismo artÃculo contempla la creación de un "consejo" integrado por el presidente de la Asamblea Consultiva, el jefe del aparato judicial y el vicepresidente primero para "organizar las elecciones para un nuevo presidente, en un periodo máximo de 50 dÃas", para lo cual el lÃder supremo, el ayatolá Alà Jamenei, ya ha dado su visto bueno a primera hora del dÃa.
Además, el artÃculo 132 de la Carta Magna iranà afirma que "durante el periodo en el que las competencias y responsabilidades del presidente son asignadas a su vicepresidente primero o a otra persona, en lÃnea con el artÃculo 131 --que da al lÃder supremo la autoridad para nombrar a un encargado en caso de muerte o vacancia del cargo de vicepresidente--, ni los ministros pueden ser interpelados ni puede aprobarse una moción de censura contra ellos".
"Tampoco pueden darse pasos para una revisión de la Constitución ni celebrarse referéndums nacionales", subraya la Carta Magna, aprobada en 1979 tras el éxito de la Revolución Islámica, que llevó al poder al ayatolá Ruholá Jomeini, y modificada en 1989 tras el fallecimiento de éste y el ascenso de Jamenei al puesto de nuevo lÃder supremo, que mantiene desde entonces.
El propio Jamenei afirmó el domingo a través de su cuenta en la red social X que "la nación no debe estar preocupada o nerviosa, ya que la administración del paÃs no sufrirá alteraciones", horas antes de que las autoridades hallaran los restos del aparato y confirmaran el fallecimiento de Raisi.
A primera hora de este mismo lunes, ha decretado cinco dÃas de luto nacional por el suceso y ha recalcado que "en lÃnea con el artÃculo 131 de la Constitución, Mojber encabezará la rama ejecutiva". "Está obligado a cooperar con los jefes de las ramas legislativa y judicial para facilitar la elección de un nuevo presidente en un plazo máximo de 50 dÃas", ha recordado.
PROCESO "SIN INTERRUPCIÓN ALGUNA"
Por su parte, Mojber ha encabezado una reunión de emergencia en la que han estado presentes el presidente del Parlamento, Mohamad Baqer Qalibaf, y el jefe del aparato judicial, Gholamhosein Mohseni Ejei, para abordar la situación, de cara a la formación del citado "consejo" para la organización de las elecciones.
"Seguiremos el camino del servidor de Alà Reza y amigo de la nación iranÃ, el ayatolá Raisi, a la hora de cumplir los deberes asignados sin interrupción alguna", ha reseñado, antes de afirmar que "Jamenei y el honorable pueblo de Irán deben tener claro que nuestro camino es el del presidente y que nuestro servicio no se detendrá", según un comunicado publicado por el Gobierno iranà a través de su página web.
Poco antes, el Ejecutivo iranà habÃa publicado otro comunicado para garantizar que la muerte de Raisi "no supondrá la menor perturbación en la administración" de la nación. "Garantizamos a nuestra leal y querida nación que el camino de servicio continuará en lÃnea con el incansable espÃritu del ayatolá Raisi, héroe y servidor de la nación (...) y, con la ayuda de Dios todopoderoso y la cooperación del honrado pueblo, no habrá la menor perturbación en la gestión del paÃs", zanjó.
De esta forma, el nuevo "consejo" tripartito deberá anunciar próximamente la fecha para las próximas presidenciales, que se celebrarán meses después de unas parlamentarias que ratificaron el poderÃo de los ultraconservadores, si bien estuvieron marcadas por el boicot por parte de la oposición y la tasa de participación más baja desde el establecimiento de la Revolución Islámica.
Sin embargo, el fallecimiento de Raisi deja un aparente vacÃo en la sucesión en la propia Presidencia, ya que aparentemente no existe un sucesor claro para el cargo. AsÃ, está por ver quién será el principal candidato de los ultraconservadores a las próximas elecciones, especialmente debido a que uno de los principales perfiles en el paÃs, Amirabdolahian, murió junto a él en el siniestro aéreo.
IMPACTO SOBRE EL PROCESO DE SUCESIÓN DE JAMENEI
Por otra parte, la muerte de Raisi tiene igualmente un impacto sobre la futura sucesión de Jamenei, quien el mes pasado cumplió 85 años y quien lleva en el cargo desde 1989, dado que el fallecido mandatario figuraba en todas las quinielas como uno de los principales favoritos a ocupar el cargo.
Raisi, de 63 años y uno de las principales caras de los clérigos ultraconservadores en Irán, era una figura muy cercana a Jamenei, quien como lÃder supremo tiene la palabra final en materia de diplomacia, estrategia militar y polÃtica interior en el paÃs, en el que además tiene una gran importancia la Guardia Revolucionaria.
Durante los últimos años se habÃa especulado con la posibilidad de que Raisi o Mojtaba Jamenei, uno de los hijos del lÃder supremo, pudieran sucederle tras su fallecimiento, con lo que el elegido se convertirÃa en la tercera persona en ocupar el cargo desde 1979.
Sin embargo, el fallecimiento de Raisi allanarÃa el camino para que esta persona fuera Mojtaba Jamenei, de 54 años y profesor de teologÃa en un seminario de Qom, desde donde dio apoyo al expresidente Mahmud Ahmadineyad en sus victorias electorales en 2005 y 2009.
En cualquier caso, el nombramiento del lÃder supremo de Irán depende de la Asamblea de Expertos, integrada por 88 clérigos. Todos ellos deben ser nombrados por el Consejo de Guardianes, quienes son nombrados de forma directa o indirecta por el propio lÃder supremo, lo que da un importante peso a Jamenei en su proceso de sucesión.
De hecho, Jomeini habrÃa ejercido una importante influencia en el nombramiento de Jamenei como su sucesor, especialmente a raÃz de las crecientes diferencias con su entonces 'número dos', Hosein Alà Montazeri, quien se habrÃa mostrado crÃtico con la oleada de ejecuciones de miles de presos polÃticos en 1988.
La Constitución iranÃ, en cualquier caso, refleja en su artÃculo 111 que, "en caso de muerte, dimisión o cese del lÃder, los expertos --en referencia a los miembros de la Asamblea de Expertos-- deberán dar pasos lo antes posible para nombrar a un nuevo lÃder", periodo durante el cual se crearÃa un "consejo" temporal para ocupar sus funciones hasta la elección del que serÃa el sucesor de Jamenei.