Un equipo de investigación encabezado por quÃmicos de la Universidad de California en Irvine ha descubierto una forma previamente desconocida en la que la luz interactúa con la materia.
Según los autores, este hallazgo puede conducir a mejores sistemas de energÃa solar, diodos emisores de luz, láseres semiconductores y otros avances tecnológicos.
En un artÃculo publicado en la revista ACS Nano, los cientÃficos, junto con colegas de la Universidad Federal de Kazán en Rusia, explican cómo aprendieron que los fotones pueden obtener un impulso sustancial, similar al de los electrones en materiales sólidos, cuando están confinados en espacios de escala nanométrica en silicio.
"El silicio es el segundo elemento más abundante en la Tierra y forma la columna vertebral de la electrónica moderna. Sin embargo, al ser un semiconductor indirecto, su utilización en optoelectrónica se ha visto obstaculizada por propiedades ópticas deficientes", dijo en un comunicado el autor principal Dmitry Fishman, profesor adjunto de QuÃmica en Irvine.
Dijo que si bien el silicio no emite luz de forma natural en su forma masiva, el silicio poroso y nanoestructurado puede producir luz detectable después de haber sido expuesto a la radiación visible. Los cientÃficos conocen este fenómeno desde hace décadas, pero el origen preciso de la iluminación ha sido objeto de debate.
"En 1923, Arthur Compton descubrió que los fotones gamma poseÃan suficiente impulso para interactuar fuertemente con electrones libres o ligados. Esto ayudó a demostrar que la luz tenÃa propiedades tanto de onda como de partÃcula, un hallazgo que llevó a Compton a recibir el Premio Nobel de FÃsica en 1927", dijo Fishman.
"En nuestros experimentos, demostramos que el impulso de la luz visible confinada a cristales de silicio a nanoescala produce una interacción óptica similar en los semiconductores".
Para comprender el origen de la interacción es necesario volver a principios del siglo XX. En 1928, el fÃsico indio C.V. Raman, que ganó el Premio Nobel de FÃsica en 1930, intentó repetir el experimento de Compton con luz visible. Sin embargo, encontró un obstáculo formidable en la importante disparidad entre el momento de los electrones y el de los fotones visibles.
A pesar de este revés, las investigaciones de Raman sobre la dispersión inelástica en lÃquidos y gases condujeron a la revelación de lo que ahora se reconoce como el efecto Raman vibratorio, y la espectroscopia, un método crucial de estudios espectroscópicos de la materia, se conoce como dispersión Raman.
"Nuestro descubrimiento del impulso de los fotones en el silicio desordenado se debe a una forma de dispersión electrónica Raman", dijo el coautor Eric Potma, también profesor de QuÃmica en Irvine. "Pero a diferencia del Raman vibratorio convencional, el Raman electrónico implica diferentes estados inicial y final para el electrón, un fenómeno que anteriormente sólo se observaba en los metales".
Para sus experimentos, los investigadores produjeron en su laboratorio muestras de vidrio de silicio cuya claridad variaba desde amorfa hasta cristalina. Sometieron una pelÃcula de silicio de 300 nanómetros de espesor a un rayo láser de onda continua muy enfocado que fue escaneado para escribir una serie de lÃneas rectas.
En zonas donde la temperatura no superaba los 500 grados centÃgrados, el procedimiento dio como resultado la formación de un vidrio reticulado homogéneo. En zonas donde la temperatura superaba los 500 C, se formaba un vidrio semiconductor heterogéneo. Esta "pelÃcula de espuma ligera" permitió a los investigadores observar cómo variaban las propiedades electrónicas, ópticas y térmicas en la escala nanométrica.
"Este trabajo desafÃa nuestra comprensión de la interacción de la luz y la materia, subrayando el papel crÃtico del momento de los fotones", dijo Fishman.
"En sistemas desordenados, la coincidencia de momento entre electrones y fotones amplifica la interacción, un aspecto anteriormente asociado solo con fotones gamma de alta energÃa en la dispersión Compton clásica. En última instancia, nuestra investigación allana el camino para ampliar las espectroscopÃas ópticas convencionales más allá de sus aplicaciones tÃpicas en análisis quÃmicos, como la espectroscopia Raman vibratoria tradicional en el ámbito de los estudios estructurales: la información que deberÃa estar Ãntimamente vinculada con el impulso del fotón".