QuÃmicos de Oxford han desarrollado una fuente de energÃa en miniatura capaz de alterar la actividad de células nerviosas humanas cultivadas.
Inspirado en cómo las anguilas eléctricas generan electricidad, el dispositivo utiliza gradientes de iones internos para generar energÃa. El trabajo ha sido publicado en la revista Nature.
Se trata de un paso importante hacia la creación de dispositivos biointegrados en miniatura, capaces de estimular directamente las células, asegura la Universidad de Oxford en un comunicado.
Los pequeños dispositivos biointegrados que pueden interactuar con las células y estimularlas podrÃan tener importantes aplicaciones terapéuticas, incluida la administración de terapias farmacológicas dirigidas y la aceleración de la cicatrización de heridas. Sin embargo, todos estos dispositivos necesitan una fuente de energÃa para funcionar. Hasta la fecha, no ha habido medios eficientes para proporcionar energÃa a nivel de microescala.
La nueva fuente de energÃa blanda miniaturizada concebida en Oxford se produce depositando una cadena de cinco gotas del tamaño de cinco nanolitros de un hidrogel conductor (una red tridimensional de cadenas de polÃmeros que contiene una gran cantidad de agua absorbida). Cada gota tiene una composición diferente, por lo que se crea un gradiente de concentración de sal a lo largo de la cadena. Las gotitas están separadas de sus vecinas por bicapas lipÃdicas, que proporcionan soporte mecánico al tiempo que evitan que los iones fluyan entre las gotitas.
La fuente de energÃa se enciende enfriando la estructura a 4°C y cambiando el medio circundante: esto altera las bicapas lipÃdicas y hace que las gotas formen un hidrogel continuo. Esto permite que los iones se muevan a través del hidrogel conductor, desde las gotitas con alto contenido de sal en los dos extremos hasta la gotita con bajo contenido de sal en el medio. Al conectar las gotas de los extremos a los electrodos, la energÃa liberada por los gradientes de iones se transforma en electricidad, lo que permite que la estructura de hidrogel actúe como fuente de energÃa para componentes externos.
En el estudio, la fuente de energÃa de las gotas activadas produjo una corriente que persistió durante más de 30 minutos. La potencia máxima de salida de una unidad formada por gotas de 50 nanolitros era de unos 65 nanovatios (nW). Los dispositivos produjeron una cantidad similar de corriente después de estar almacenados durante 36 horas.
A continuación, el equipo de investigación demostró cómo se podÃan unir células vivas al dispositivo para que su actividad pudiera regularse directamente mediante la corriente iónica. El equipo conectó el dispositivo a gotitas que contenÃan células progenitoras neurales humanas, que habÃan sido teñidas con un tinte fluorescente para indicar su actividad. Cuando se encendió la fuente de energÃa, la grabación en intervalos de tiempo demostró ondas de señalización de calcio intercelular en las neuronas, inducidas por la corriente iónica local.
Según los investigadores, el diseño modular del dispositivo permitirÃa combinar múltiples unidades para aumentar el voltaje y/o la corriente generada. Esto podrÃa abrir la puerta a alimentar dispositivos portátiles, interfaces biohÃbridas, implantes, tejidos sintéticos y microrobots de próxima generación. Combinando 20 unidades de cinco gotas en serie, pudieron iluminar un diodo emisor de luz, que requiere aproximadamente 2 voltios. Prevén que automatizar la producción de los dispositivos, por ejemplo mediante el uso de una impresora de gotas, podrÃa producir redes de gotas compuestas por miles de unidades de energÃa.