La educación en Chile presenta desafíos enormes. Resulta cada vez más apremiante mejorar su calidad y cobertura, junto con asociar la oferta de formación a las demandas de la sociedad y a la realidad de un mundo que está cambiando vertiginosamente.
Es necesario tener en cuenta la globalización, las necesidades psicoemocionales y la evolución del mercado laboral. En este último punto es clave considerar las diversas demandas de empresas -pequeñas y grandes-, las necesidades de múltiples industrias y sub-industrias, y requerimientos de perfiles cada vez más específicos, sin dejar de lado la incorporación de habilidades que permitan a las personas conocimientos para emprender, lo que para muchos será la manera de enfrentar su vida laboral.
Al conmemorarse el Día Mundial de la Educación, resulta pertinente preguntarnos qué significa hablar de ella en los tiempos de hoy, en pleno siglo XXI, donde las preocupaciones por salas de clases, textos y escritorios han ido dando paso a otros términos como conexión, pantallas, flexibilidad, formación virtual, simuladores y un largo etcétera de nuevos conceptos que dan cuenta del principal cambio histórico del proceso formativo, en que la innovación y la tecnología tienen un creciente protagonismo, con grandes desafíos para docentes e instituciones de educación.
Estudiantes de todas las edades requieren mejorar continuamente sus habilidades en un mundo altamente competitivo y cambiante. En este contexto, la tecnología y la flexibilidad tienen en sí mismas el potencial de ser un poderoso motor de transformación y progreso para las personas, estén donde estén, porque la educación hoy permite derribar fronteras y generar comunidades educativas transversales y globalizadas, con importantes efectos positivos en los procesos de aprendizaje, en beneficio de alumnos, trabajadores, empresas y la sociedad en su conjunto.
Hablar hoy de educación y capacitación, hace necesario un correlato en el diseño de programas y metodologías que deben considerar esta profunda transformación.
La calidad y flexibilidad de la enseñanza recibida y la necesidad de un aprendizaje continuo será parte muy relevante de la vida de las personas, marcando la diferencia para muchos.
María José Gutiérrez
Gerente general Grupo Enovus