La libra libanesa ha alcanzado este martes un nuevo mÃnimo histórico en el mercado negro, donde se intercambia a 100.000 por cada dólar, en el marco del ahondamiento de la crisis económica en el paÃs, empeorada por el estancamiento polÃtico por el vacÃo en la Presidencia desde el 31 de octubre.
La plataforma on line lirarate.org recoge que el dólar se compra a 100.500 libras libanesas, mientras que se vende a 100.00 libras, si bien la plataforma Sayrafa, del Banco de LÃbano, indica que la tasa de cambio es de 75.800 libras libanesas por dólar.
La moneda libanesa se ha depreciado cerca de un cien por cien desde el estallido de la crisis hace tres años, mientras que las autoridades no pueden aplicar medidas para contener la situación debido a que no hay un presidente ni un Gobierno en funciones por la parálisis institucional ante la falta de acuerdos para su nombramiento.
Durante la jornada de este martes se ha retomado la huelga en los bancos del paÃs tras un llamamiento de la Asociación de Bancos de LÃbano para defender sus protestas contra los casos abiertos contra varios de sus directivos en medio de las sospechas de corrupció y mala praxis, según ha informado el diario libanés 'L'Orient le Jour'.
De hecho, el gobernador del Banco Central, Riad Salamé, ha sido citado a declarar este miércoles en el marco de un caso de delitos financieros y presunto blanqueo de capitales a raÃz de las acusaciones formuladas en este sentido por la FiscalÃa de LÃbano.
La acusación contra Salamé llega más de un mes después de que se iniciaran una serie de investigaciones sobre su patrimonio. Sin embargo y pese a las denuncias, las investigaciones y la prohibición de salida del paÃs, Salamé no ha abandonado su cargo al frente del Banco Central, que ocupa desde 1993.
El gobernador del Banco Central hace frente, además, a investigaciones judiciales en Francia y Suiza, entre otros paÃses, por sospechas de blanqueo y enriquecimiento ilÃcito. Salamé ha sido objeto de numerosas crÃticas por el papel del Banco Central, si bien ha rechazado las acusaciones y ha apuntado a la acción de diversos partidos polÃticos, a los que culpa de la situación que atraviesa el paÃs.
Las estimaciones sitúan las pérdidas del Banco Central entre 50.000 y 60.000 millones de dólares. El Fondo Monetario Internacional (FMI) ha ofrecido asistencia, pero la crisis polÃtica y la falta de reuniones del Gobierno han impedido poner en marcha contactos para lograr un acuerdo.