El Banco de Rusia ha decidido mantener estable el tipo de interés de referencia en el 7,50% ante el aumento de los riesgos inflacionistas como consecuencia de las presiones en el mercado laboral tras la reciente movilización parcial por la guerra en Ucrania, asà como por el empeoramiento de las condiciones del comercio exterior y la relajación de la polÃtica fiscal para estimular la economÃa.
De este modo, el tipo de interés de referencia en Rusia se mantiene sin cambios desde el pasado mes de septiembre y en lÃnea con el nivel registrado hace un año.
En su análisis, la entidad presidida por Elvira Nabiullina advierte de que, si bien las presiones inflacionarias son moderadas actualmente, se ha detectado una ligera aceleración en el incremento de los precios y las expectativas de inflación de los hogares y empresas son altas.
En el mes de noviembre, la tasa de inflación fue del 12%, por debajo del 12,6% de octubre, aunque el Banco de Rusia señala que a mediados de diciembre la inflación anual rondaba el 12,7%.
A pesar de este repunte, el Banco de Rusia mantiene su proyección de que, dada la postura de la polÃtica monetaria, la inflación anual disminuirá a entre el 5% y el 7% en 202, para volver al 4% en 2024.
Por otro lado, la entidad advierte de que el entorno externo de la economÃa rusa sigue siendo desafiante y "limita significativamente la actividad económica" debido, particularmente, a los problemas logÃsticos que aún existen en muchas industrias, a pesar de lo que los indicadores sugieren cierto crecimiento en la actividad empresarial durante el cuarto trimestre.
"En la actualidad, la capacidad de expandir la producción en la economÃa rusa está limitada en gran medida por las condiciones del mercado laboral", señala el Banco de Rusia, en referencia a la bajada hasta mÃnimos históricos del paro en el paÃs.
"La escasez de mano de obra está aumentando en muchos sectores en medio de los efectos de la movilización parcial", advierte la institución, añadiendo que, en estas condiciones, se está acelerando el crecimiento de los salarios reales y podrÃa superar el crecimiento de la productividad.
Finalmente, recordando que la relajación fiscal adicional anunciada por el Gobierno servirá para apoyar la actividad económica en 2023, la entidad expone que los movimientos de la economÃa y la inflación "dependen en gran medida de las decisiones de polÃtica fiscal" y advierte de que en el caso una mayor expansión del déficit presupuestario, "es posible que se requiera una polÃtica monetaria más estricta" para devolver la inflación al objetivo en 2024 y mantenerla cerca del 4% más adelante.