Sr. Director,
Si uno como simple consumidor, se entera por la prensa que en China hay escasez de contenedores, puede que hasta le parezca absurdo que eso sea noticia, pero si hurgamos en el origen de este este problema, que afecta directamente en el precio del flete marÃtimo, nos damos cuenta que somos los simples consumidores quienes, por daño colateral, sufrimos las consecuencias de que los grandes mercados de la exportación tengan un volumen importante de contenedores atascados, sin poder ser devueltos a Asia.
Retornando a los inicios, la escasez de contenedores vacÃos en China se originó a mediados del año pasado, cuando luego de unos meses del encierro mundial obligatorio producto de la pandemia, los procesos de logÃstica en los puertos se vieron entorpecidos debido a la reducción en la cantidad de trabajadores y turnos, el cierre de agencias logÃsticas y la disminución de barcos en circulación. Generando un estancamiento sin precedentes de contenedores en los mercados de Europa y Estados Unidos, que derivó, finalmente, en la gran escasez que hasta hoy no se logra solucionar en el mercado chino.
Por supuesto, la falta de contenedores frente a una demanda que no decae en un comercio ávido por seguir operativo, provocó que las tarifas marÃtimas se dispararan, creciendo desde dos mil hasta los seis mil dólares, entre el primer y segundo Q del año pasado, para entrar de lleno al Q3 y Q4 a niveles de los ocho mil dólares, valores que se han mantenido en lo que va de este año. Y para hacer más complejo el escenario aún, el bloqueo del Canal de Suez, de hace unas semanas, sólo ayudó a aumentar el valor de las tarifas, retrasando el retorno de contenedores vacÃos al mercado Asiático.
Para hacer contención del problema en el paÃs, algunas navieras anunciaron que están trabajando en optimizar sus servicios aumentando la capacidad de carga desde el mes de mayo, lo que ayudarÃa a estabilizar la demanda y asà detener el explosivo aumento de las tarifas de flete. Medida que llega en el momento preciso para preparar el terreno de cara al tercer Q del año, que es por estadÃsticas el periodo de mayor carga a nivel mundial, que corresponde al peak del retail de las temporadas primavera-verano y navidad.
Otra medida de contención que se está observando en la región, y que se estima puede aumentar de forma paulatina, es el cambio de matriz de compra. Y es que ante las elevadas tarifas de flete desde el comercio Asiático, importadores nacionales están poniendo el ojo en mercados de Sudamérica, provocando incluso una reactivación de las industrias nacionales. Fenómeno que radica principalmente, en que la ventaja de importar desde China eran los bajos costos del transporte que hoy ya no existen, y que sà ofrecen paÃses como Perú, Colombia, Brasil y Chile, entre otros.
Es asà como, finalmente, no es sólo el sector importador, exportador y transportista quienes se ven afectados, sino que, por defecto, somos los consumidores finales quienes pagamos cuando consumimos un producto de todo ese universo arancelario, que se mueve en el comercio exterior. De este modo, cada vez que abramos el diario y leamos que en China faltan contenedores vacÃos, debemos tener la certeza de que algo grande está ocurriendo en el mundo de los negocios internacionales, y que de una u otra forma tocará nuestros bolsillos.
Roberto Katz,
Director Ejecutivo de KLog.co