​Diego González, gerente general de Defontana

​Ciberseguridad en la nube

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Sr. Director, 


La nube se ha convertido para las empresas en una herramienta fundamental para hacer frente a la nueva realidad que la pandemia ha impuesto, principalmente porque permite reducir la inversión en equipos y licencias de software, así como crear una infraestructura más versátil y escalable en el tiempo. De ahí que veamos cada vez más organizaciones implementando sistemas cloud computing. Al respecto, según Deloitte Global, el crecimiento anual de los ingresos en el mercado cloud seguirá siendo superior al 30% entre 2021 y 2025 y el gasto en la nube crecerá siete veces más rápido que el gasto total de TI.

Sin embargo, el auge de los procesos en la nube ha puesto a esta modalidad de trabajo en el punto de mira de las ciberamenazas, convirtiendo la seguridad de los datos en la preocupación más importante de la mayoría de los profesionales de TI al adoptar una estrategia de cloud computing para empresas.

Y es que las consecuencias de un ciberataque pueden ser desastrosas. Las ciberamenazas han creado un contexto de vulnerabilidad para los datos sensibles que se gestionan y procesan en la nube, especialmente porque los ciberdelincuentes innovan frecuentemente y son cada día más talentosos. De hecho, según datos de Fortinet, Chile fue objetivo de 525 millones de intentos de ciberataque entre enero y junio de 2020, sumando al total de 15 mil millones de intentos en América Latina y el Caribe durante el mismo período.

Lo peor de este panorama es que las consecuencias de un ciberataque pueden ser devastadoras para el negocio en lo que a finanzas se refiere. De acuerdo a McKinsey, en los últimos siete años los robos basados en malware le han costado a la banca mundial más de mil millones de dólares.

Pero, más allá del costo económico directo, debemos tener presente el daño a la imagen o reputación de la marca. En los resultados de un estudio llevado a cabo por Ping Identity encontramos que, si una empresa experimenta una violación de datos, 78% de las personas dejaría de comprometerse con la marca en línea y 36% dejaría de comprometerse por completo si la marca hubiera experimentado una violación. Además, el 49% no se registraría ni utilizaría un servicio o aplicación en línea vulnerado recientemente.

Los datos son activos valiosos y los ciberdelincuentes lo saben. De ahí que las soluciones cloud deban disponer de mecanismos de seguridad que protejan la información. Como es el caso, por ejemplo de Amazon Web Services, AWS, un conjunto de soluciones TI en la nube provisto por la compañía Amazon; un programa de administración completamente alojado en la nube que otorga el más alto estándar de ciberseguridad, con una arquitectura de red y un centro de datos especialmente diseñado para satisfacer los requisitos de seguridad de clase mundial de todo tipo de organización.

Así, el desafío de la ciberseguridad en la nube es una tarea permanente tanto para quienes proveen servicios cloud, como también para sus usuarios. 


Diego González, 

gerente general de Defontana