Jefe de División de Control de la CMF sobre operaciones del Caso Cascadas: “El mercado era básicamente el señor Aldo Motta”

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CMFDesde el mes de junio de este año se ha desarrollado el segundo juicio oral que en contra de Aldo Motta Camp, ex gerente de las sociedades cascadas controladas por Julio Ponce Lerou, donde han concurrido a declarar importantes personeros vinculados al Mercado de Valores local. En ese contexto, la semana pasada declaró el actual jefe de la División de Control de Infraestructura de Mercado y Monitoreo de la Comisión para el Mercado Financiero (CMF), Víctor Zapata Zerega, quien en su cargo como analista financiero de la ex Superintendencia de Valores y Seguros (SVS) tuvo el rol de analizar las operaciones de compra y venta de acciones dentro de las sociedades cascadas en las que intervino Motta Camp.

Dentro de los hechos que se imputan en este caso, se afirma por el Ministerio Público y los querellantes que Aldo Motta habría gestionado en su calidad de gerente general de las denominadas sociedades cascadas y “hombre de confianza” de Julio Ponce Lerou, un conjunto de ventas cruzadas y simuladas de acciones de la empresa SQM, por medio de las cuales pretendían mejorar en forma ilegal los estados de esas empresas relacionadas. Estas operaciones, según los acusadores, se habrían realizado directamente entre las sociedades cascadas, y también utilizando “palos blancos”.

En este contexto, el Zapata fue consultado por la fiscalía acerca de la venta de 2 millones y medio de acciones de SQM-A realizada el 23 de diciembre del año 2010 por parte de “Sociedad de Inversiones Pampa Calichera S.A.” a la “Sociedad de Inversiones Oro Blanco S.A.”, las cuales fueron recompradas al día siguiente y a un precio más caro por Pampa Calichera a Oro Blanco.

Al respecto, Zapata enfatizó que si bien en los registros se indicaba que dichas operaciones de compra y venta se habían efectuado “a precio de mercado”, dicho “mercado” consistía básicamente en las sociedades Oro Blanco y Pampa Calichera, dada la baja presencia que habitualmente tenían dichas acciones en el mercado bursátil, siendo Aldo Motta, coincidentemente, el gerente general de ambas sociedades relacionadas. “El mercado era básicamente el señor Aldo Motta operando por Oro Blanco y Aldo Motta operando por Pampa Calichera”, afirmó.

Además el testigo explicó que a la luz del análisis de dichas operaciones por parte de la ex SVS, no resultaba lógico que el gerente general de Pampa Calichera, Aldo Motta Camp, le vendiera a Oro Blanco las acciones a un precio menor y el gerente general de Oro Blanco, el mismo señor Motta, las vendiera luego a Pampa Calichera a un precio mayor. “El mercado era básicamente, en esos días, las sociedades cascadas, entonces no entendíamos por qué el señor Aldo Motta, por un lado, tenía un precio para vender por Pampa Calichera y otro precio por vender a Oro Blanco, lo cual eran precios que fueron funcionales para registrar una utilidad en Oro Blanco y generar utilidades contables”, sentenció.

Lo sostenido por Zapata refuta uno de los principales argumentos que ha sostenido la defensa de Motta Camp para desestimar la acusación penal en su contra, consistente en que las operaciones de compra y venta de acciones realizadas por éste en su cargo de gerente general de las sociedades cascadas serían necesariamente lícitas, ya que “pasaron por bolsa” y por consiguiente se habrían cerrado “a precio de mercado”.

En el primer Juicio Oral del denominado “Caso Cascadas”, Motta Camp fue condenado el año 2018 por diversos delitos de la ley de Mercado de Valores a una pena de 4 años de cárcel remitidos, más diversas inhabilidades. Dicho juicio fue anulado en votación dividida, 3 a 2, por la sala penal de la Corte Suprema, ordenando su repetición. Lo anterior fundado en que la sentencia condenatoria habría ido más allá de los términos en que se formuló la acusación del Ministerio Público y querellantes en contra de Motta.

Se espera que se conozca el veredicto de este segundo juicio durante el mes de Noviembre de este año.