Tanto la Ley de Mercado de Valores como las NAGAs disponen que las empresas de auditoría externa deben ejercer su rol con los debidos estándares de cuidado, diligencia y escepticismo profesional, además de contar con evidencia suficiente que respalde el juicio profesional emitido en sus informes al opinar respecto de la razonabilidad de los estados financieros.
Los directores tienen una responsabilidad solidaria en caso de negligencia grave, dolo o incumplimiento de sus funciones. Adicionalmente, la Ley de Delitos Económicos impone a los directores el deber de diligencia y supervisión, tanto en la prevención de delitos dentro de la empresa como en la supervisión del modelo de prevención de delitos.
A septiembre de 2021, “los indicadores de desempeño operacional presentaron variaciones positivas, donde el margen operacional fluctuó desde un 32,56% a un 35,30% y el margen EBITDA desde un 43,09% a un 45,58%”, informó.
Este resultado se explica por mayores ingresos generados en las líneas de negocios de “Servicios Back and Middle Office” y “Post Trading”.
La compañía revirtió las pérdidas de 2019, con la implementación de un plan de reestructuración para ajustar su tamaño y dar viabilidad al negocio, que contó con el apoyo financiero de sus accionistas y principales acreedores.
Este resultado se explica por mayores ingresos generados en las líneas de negocios de “Sistemas y Servicios de Información” y “Post Trading”.
Las entidades supervisadas tendrán 15 días adicionales al plazo original, de marzo de este año, para remitir a la CMF sus resultados auditados del ejercicio anterior.
Según informó en sus estados financieros.
En medio de una depreciación de monedas locales y el exceso de oferta en rutas internacionales.
Los resultados reflejan un continuo mejoramiento del perfil de riesgo de la cartera de crédito social, visualizada en una disminución de 121,31% en el deterioro por riesgo de crédito.