Carla Huerta M



Carla Huerta M

La reciente aprobación de la reforma tributaria incluida en la Ley de Reconstrucción Nacional y Desarrollo Económico y Social permite cerrar una discusión legislativa, pero debiera abrir otra de mayor alcance. Chile no puede seguir entendiendo su sistema tributario como una sucesión de reformas asociadas a los ciclos políticos. El desafío debería ser construir un sistema que funcione, recaude de manera suficiente y entregue estabilidad para que las decisiones económicas puedan proyectarse más allá de un gobierno.

En materia tributaria, el riesgo más relevante no está en la ley ni en la norma, sino la convicción arraigada de que el incumplimiento difícilmente será detectado. No se trata de un problema normativo ni de falta de regulación, sino de una percepción de riesgo profundamente distorsionada, que lleva a muchos contribuyentes a asumir decisiones que, con el tiempo, resultan irreversibles.