La Asociación de Educadores de Chile (ASEDUCH) presentó los resultados de su Consulta Nacional de Educadores 2025, desarrollada junto al Centro de Políticas Públicas de la Universidad Finis Terrae, con el objetivo de conocer las percepciones y demandas de docentes y asistentes de la educación en todo el país.7
La encuesta, aplicada durante los meses de agosto y septiembre de 2025, obtuvo 782 respuestas válidas de educadores de todas las regiones, niveles y dependencias (municipales, SLEP, particulares subvencionados y particulares pagados). El instrumento, aplicado en línea, permitió identificar con precisión las principales brechas que hoy afectan el bienestar, la vocación y la autoridad docente en Chile.
“Esta consulta nos permitió escuchar directamente a los educadores de todo Chile. Los resultados son alarmantes: sienten que su voz no tiene peso en las decisiones de política pública y que la valoración social de la profesión ha caído a niveles críticos”, señaló el profesor José Luis Velasco, Presidente Nacional de ASEDUCH.
Los resultados confirman una crisis estructural en torno a la legitimidad y reconocimiento de la profesión docente, acompañada de altos niveles de sobrecarga laboral y de desconfianza hacia las instituciones públicas del sector. “Sin ir más lejos, la semana pasada la Superintendencia envió a todos los establecimientos del país dos Resoluciones, las N°781 y 782, que suman 107 páginas, llenas de instrucciones de cómo hacer reglamentos internos y como aplicar medidas formativas y disciplinarias, respectivamente. Ambos son temas propios de la labor educativa, y la intromisión de la Superintendencia constituye un atropello profesional y una aberración a la libertad de enseñanza”, señala el profesor Velasco.
Pese a lo anterior, el estudio muestra que los profesores mantienen una fuerte vocación y compromiso con su labor, aunque perciben falta de apoyo y reconocimiento en su entorno.
“Hoy el principal desafío es recuperar la autoridad del profesor en el aula y en la sociedad. La falta de respaldo institucional y el debilitamiento del liderazgo directivo están erosionando la vocación docente. Chile no puede mejorar su educación si no dignifica primero a quienes la hacen posible”, agregó Velasco.
Entre las demandas más reiteradas destacan la necesidad de revalorizar la autoridad docente, reducir la carga laboral, fortalecer la convivencia escolar, y garantizar un desarrollo profesional continuo y con respaldo institucional efectivo.
“Los resultados son una señal de alerta para el Estado, especialmente para el nuevo Gobierno, y también para la ciudadanía. Nuestros educadores siguen comprometidos con enseñar, pero sienten que lo hacen cada vez con menos apoyo, menos tiempo y menos reconocimiento”, enfatizó Velasco.
Sobre la metodología
Principales resultados (referencia interna)