​Directorios e incorporación de principios ESG en las empresas

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“Más de la mitad de los directorios en Chile no cuentan con conocimientos en materias ESG”. Ese fue el título de una nota publicada en la prensa hace algunos días, la que a su vez está basada en un estudio realizado por la Universidad de Los Andes que muestra, por un lado, la importancia de incluir criterios ESG (environmental, social and governance en inglés) en las empresas, y por otro, el retraso que existe aún en la práctica, donde un 52,8% de los directorios de las empresas encuestadas declaran una falta de 'experiencia práctica en su implementación', la que además consideran como 'un área relativamente confusa'.

No son muy buenas noticias, porque esto significa que más de la mitad de las empresas chilenas están retrasadas respecto a las tendencias mundiales en la materia y aún no adoptan principios sustentables que pueden ayudarles a obtener mejores resultados. Ejemplo de ello es una investigación realizada por Accenture y el World Economic Forum a 4000 compañías de todo el mundo, donde se estableció que los deseos de convertirse en una empresa sostenible y responsable crecieron en importancia, pasando del 65% en 2019 al 73% en 2020. Además, las organizaciones a nivel global alcanzan una puntuación de 52 en un máximo de 100 respecto a su avance en políticas sustentables. El mismo reporte establece que las empresas sustentables superan en un 21% la rentabilidad de las tradicionales.

Por eso lo que pasa en Chile preocupa, y es urgente que a nivel local las empresas comprendan cuanto antes que los criterios ESG están transformándose en factores higiénicos y decisivos para consumidores, comunidades, reguladores y otros stakeholders. Incorporarlos dentro de la gestión es algo que hay que hacer ya no con la mirada del “cumplimiento” del deber, sino como parte del core de la compañía, el modelo y la estrategia de negocio.

Para lograr esta meta, el rol de los directorios seguirá siendo clave por su visión en establecer directrices claras, asegurar que la administración (y sus incentivos) son los adecuados y apoyar en un rol que va mucho más allá del control y dirección. Pero alcanzar este objetivo necesita que los tomadores de decisiones se adapten rápido, y/o incluyan dentro de sus integrantes a personas que aporten ese conocimiento a la mesa. Hay certeza en torno al hecho de que los directorios y equipos que incorporan la sostenibilidad en el ADN de sus organizaciones son más capaces de aportar valor económico, social y sostenible, tanto en la gestión interna como en su relacionamiento con el entorno y la percepción que obtiene la empresa dentro del ecosistema.

Actualmente, los indicadores ambientales, sociales y de gobernanza son una exigencia en el mercado global. Por eso, la suma de criterios sostenibles es una excelente alternativa para demostrar el compromiso de la empresa en estas temáticas. No hacerlo, implica quedarse inmóviles frente a uno de los principales riesgos que enfrenta cualquier empresa: perder ventajas competitivas o, peor aún, generar una desventaja competitiva por no actuar a tiempo.


Daniel Vercelli Baladrón, 

Socio y Managing Partner de Manuia, mentor y director de startups